
Descubrimiento de Estatuas en Pompeya: Un Vínculo con el Pasado
Investigadores han revelado el hallazgo de estatuas de tamaño casi real de un hombre y una mujer en una tumba de Pompeya, miles de años después de que un volcán devastara esta antigua ciudad romana. Este descubrimiento, realizado por un equipo de expertos del sitio arqueológico y de la Universidad de Valencia, ilumina aspectos de la vida y la religión en Pompeya, que fue destruida por la erupción del monte Vesubio en el año 79 d.C. Las estatuas fueron desenterradas en la necropolis de Porta Sarno, un área que ha sido objeto de excavaciones desde los años 90 y que ha proporcionado evidencia de más de 50 entierros por cremación.
Las estatuas fueron encontradas en la mitad sur de la tumba, cubiertas de piedra pómez, lo que indica que esta parte del sepulcro había sido enterrada por terremotos poco antes de la erupción. Según los arqueólogos, estas figuras representan un relieve funerario que sugiere que la pareja pudo haber estado casada y pertenecía a un estrato social acomodado. La delicadeza y el detalle de la escultura son sobresalientes, destacando el meticuloso trabajo en las manos, los pliegues de la vestimenta y los adornos, como anillos y pulseras.
El análisis de la figura femenina revela que sostiene hojas de laurel, lo que podría indicar que era una sacerdotisa de Ceres, diosa romana de la cosecha y la fertilidad. Este cargo era poco común y generalmente reservado para mujeres de familias prominentes, quienes disfrutaban de un alto estatus social y poder político en la antigua Roma. Por su parte, el hombre aparece vestido con una toga, símbolo de la ciudadanía romana, y ambos llevan anillos que podrían interpretarse como alianzas matrimoniales. Además, se encontraron otros objetos en la tumba, como frascos de ungüentos, un espejo roto y una moneda que representa al dios del mar Neptuno, elementos que podrían haber tenido un significado especial en los ritos funerarios. Las estatuas se remontan, probablemente, al periodo republicano tardío, entre 133 y 31 a.C., y han sido trasladadas para su restauración, con el objetivo de ser exhibidas en una muestra que destacará la figura femenina en la Pompeya antigua a partir del 16 de abril.