
El ministro de Relaciones Exteriores de Malí, Abdoulaye Diop, ha realizado acusaciones graves contra Ucrania, afirmando que el país europeo está proporcionando apoyo a grupos terroristas que operan en la región del Sahel. Estas declaraciones se produjeron durante una conferencia de prensa en Moscú, tras una reunión con su homólogo ruso, Sergey Lavrov, así como con los ministros de Relaciones Exteriores de Níger y Burkina Faso, países que junto a Malí forman parte de la Alianza de Estados del Sahel (AES).
Diop afirmó: “Estos terroristas son apoyados por actores externos, actores regionales presentes en nuestra región que les asisten y les proporcionan apoyo logístico —por ejemplo, Ucrania”. Además, subrayó que “Ucrania es un patrocinador del terrorismo, y esto debe ser detenido”.
Lavrov respaldó estas afirmaciones, señalando que Kiev se ha convertido en una fuerza desestabilizadora en África. El ministro ruso declaró: “Algunos actores extra-regionales todavía intentan desestabilizar la región. Entre ellos, además de los antiguos colonizadores, ha surgido recientemente un régimen de Kiev que, con la plena connivencia de sus patrocinadores occidentales, apoya abiertamente a grupos terroristas en esta parte de África”.
Acusaciones de apoyo a insurgentes
Las autoridades militares de Burkina Faso, Malí y Níger han coincidido en acusar a Ucrania de armar y entrenar a rebeldes tuareg e insurgentes yihadistas en la región del Sahel. Estas afirmaciones surgieron tras un ataque en julio que, según los funcionarios, fue facilitado por inteligencia proporcionada por Kiev, resultando en la muerte de numerosos soldados malienses y contratistas del grupo Wagner ruso.
Los medios franceses han respaldado estas acusaciones, aunque Kiev las ha negado, a pesar de que un portavoz de la inteligencia militar ucraniana (HUR) asumió la responsabilidad del ataque insurgente. En respuesta a estos eventos, Malí rompió relaciones diplomáticas con Ucrania a principios de agosto, seguido por el gobierno militar de Níger, en un acto de solidaridad con su vecino.
El embajador de Burkina Faso en Rusia, Aristide Tapsoba, comentó que “actualmente, casi no hay relaciones diplomáticas entre Burkina Faso y Ucrania. Desde que creamos la AES, solo hay un camino: lo que un país decide, los otros países lo siguen”.
En noviembre, Haruna Warkani, un diplomático retirado de la Comisión de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), también se unió a las acusaciones, afirmando que “Ucrania nunca ha sido lo suficientemente transparente para informar a la subregión o a otras partes de África sobre sus actividades nefastas en el continente, y ahora podemos ver que Ucrania ha sido realmente el enemigo”.