
Los árboles urbanos suelen enfrentarse a condiciones adversas: suelos deficientes, espacio limitado para sus raíces, riego escaso y agresivas podas por parte de las autoridades. A pesar de estos desafíos, hay especies que no solo sobreviven, sino que prosperan en entornos urbanos. Un ejemplo notable es el yellow gum (Eucalyptus leucoxylon), un eucalipto originario de Australia que ha demostrado ser resistente y adaptable.
Un árbol resistente y atractivo
El yellow gum se cultiva ampliamente en el sureste y este de Australia como árbol urbano. En algunas áreas, su presencia es tan común que muchos lo consideran nativo, cuando en realidad proviene de Australia del Sur, Victoria y el suroeste de Nueva Gales del Sur. A menudo se confunde con el yellow box (Eucalyptus melliodora), aunque se trata de una especie diferente.
Este árbol ha sido seleccionado por su capacidad para adaptarse a diversas condiciones de suelo y clima, además de sus atractivas flores en tonos rojos, blancos o rosas. En Victoria y partes de Nueva Gales del Sur se le llama yellow gum, mientras que en Australia del Sur se le conoce como blue gum. Esta denominación puede resultar confusa, ya que el término yellow gum se refiere a su madera y corteza amarillas pálidas, mientras que blue gum alude a sus hojas.
Las copas de los yellow gum son densas y extendidas, proporcionando sombra y contribuyendo a la refrigeración de las ciudades. Su tamaño es moderado, alcanzando entre 13 y 16 metros de altura, aunque en estado silvestre puede crecer más. Además, es un árbol que atrae diversas especies de aves e insectos, quienes se alimentan de sus flores, frutos y hojas.
Las poblaciones naturales de yellow gum se encuentran en la costa y el interior de Australia del Sur, el suroeste de Nueva Gales del Sur y la mitad occidental de Victoria. Existen varias subespecies, y sigue existiendo un debate en círculos botánicos sobre si algunas de ellas deberían ser reconocidas como especies independientes.
Este árbol muestra una notable tolerancia al viento y la salinidad, y puede soportar suelos encharcados. Durante la sequía del milenio, los yellow gum resistieron bien las condiciones adversas. Los arboristas consideran que esta especie tiene un gran potencial para adaptarse a los cambios climáticos que afectan a Australia. Investigaciones indican que algunos individuos de yellow gum regulan su uso del agua de manera más eficiente que otros eucaliptos.
Como muchos eucaliptos, el yellow gum tiene numerosos brotes latentes y un lignotuber, una hinchazón en la base del tronco que contiene brotes dormidos y carbohidratos. Esto le permite manejar bien las podas y, con una poda formativa adecuada en su juventud, se puede prevenir la aparición de problemas como los tallos co-dominantes, donde crecen dos tallos principales desde un mismo punto de origen.
Desafíos en la selección de especies
No obstante, el yellow gum no es del agrado de todos, y existen razones válidas para ello. Algunos ejemplares presentan múltiples troncos o troncos torcidos y curvados, características que no son deseables para muchos gobiernos locales, que prefieren troncos rectos y copas densas. Estas deficiencias han llevado a algunos arboristas municipales a desaconsejar su plantación.
Sin embargo, estas problemáticas suelen estar relacionadas con una selección y propagación inadecuadas de las semillas. En el pasado, las semillas de yellow gum no se obtuvieron de los árboles más idóneos, lo que permitió que ejemplares de menor calidad prosperaran. Con la inversión adecuada de tiempo y recursos en la selección de árboles, es posible superar estos inconvenientes.
En términos generales, el yellow gum representa una opción valiosa para los entornos urbanos. Cuando se utiliza un material genético superior, estos árboles desarrollan troncos rectos y atractivos, así como copas amplias y densas. Son árboles de tamaño moderado que se adaptan bien a las exigencias de las calles o a jardines más pequeños.