
La reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles significativos a una amplia gama de productos importados ha generado una reacción alarmante en los mercados financieros y ha elevado las preocupaciones sobre una posible recesión global. Según el banco de inversión JPMorgan, la probabilidad de que la economía mundial entre en recesión ha aumentado al 60%, un incremento notable desde el 40% que se estimaba anteriormente.
Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan, ha calificado estos aranceles como el mayor aumento de impuestos sobre los hogares y negocios estadounidenses desde 1968. En un informe dirigido a sus clientes titulado “There will be blood”, Kasman advierte que las consecuencias de esta medida podrían ser de gran alcance. “El efecto de este aumento de impuestos probablemente se verá magnificado a través de represalias, una caída en el sentimiento empresarial estadounidense y disrupciones en las cadenas de suministro”, señala.
Impacto en el dólar y la economía global
En el contexto de estas tensiones comerciales, el índice del dólar estadounidense ha caído un 2.16% en las operaciones previas a la apertura del mercado, alcanzando su nivel más bajo desde octubre. Esta caída se produce en un clima de creciente incertidumbre, donde los inversores buscan refugio en activos más seguros ante el temor de una guerra comercial global.
Kasman también ha indicado que, aunque no se están realizando cambios inmediatos en las previsiones económicas, la implementación total de las políticas anunciadas podría representar “un choque macroeconómico sustancial”. “Por lo tanto, enfatizamos que estas políticas, si se mantienen, probablemente empujarían a la economía estadounidense y, posiblemente, a la economía global hacia una recesión este año”, añade.
Por su parte, Goldman Sachs ha revisado su perspectiva, aumentando la probabilidad de una recesión en Estados Unidos para 2025 del 20% al 35%, citando las nuevas políticas estadounidenses como un factor determinante. Además, Deutsche Bank ha advertido sobre la posibilidad de una crisis del dólar como consecuencia de los aranceles inminentes.
La situación actual plantea serias interrogantes sobre el futuro de la economía global y la estabilidad de los mercados financieros, en un momento en que las relaciones comerciales internacionales son más frágiles que nunca. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos acontecimientos y las posibles repercusiones que podrían tener en la economía mundial.