
La empresa SpaceX ha marcado un hito en sus operaciones al concluir la misión Fram2 con un exitoso aterrizaje de su cápsula Crew Dragon «Resilience» en la costa sur de California el pasado 4 de abril. Este evento representa un cambio significativo en la estrategia de recuperación de las cápsulas, ya que hasta ahora todas las misiones anteriores habían tenido lugar en aguas de Florida, ya sea en el océano Atlántico o en el Golfo de México.
El trayecto de la cápsula hasta su lugar de aterrizaje en la costa oeste es un paso importante para SpaceX, que ha decidido trasladar sus operaciones de recuperación después de que se encontrara escombros de la sección de tronco desechable de Dragon en tierra firme en varias ocasiones. Aunque los modelos habían indicado que esta parte de la cápsula se quemaría completamente durante la reentrada en la atmósfera terrestre, la realidad ha demostrado lo contrario, lo que obligó a la empresa a replantearse su estrategia.
Una nueva estrategia de recuperación
La decisión de mover las operaciones de recuperación hacia la costa oeste se basa en el objetivo de garantizar que ningún escombro pueda dañar a personas o propiedades. SpaceX ha afirmado que cualquier material que sobreviva a la reentrada caerá en el océano Pacífico, lo que minimiza el riesgo para las comunidades costeras. Este nuevo enfoque se ha implementado en la misión Fram2 y se repetirá en todas las misiones de Dragon en el futuro.
Cabe destacar que, aunque esta estrategia puede parecer novedosa, el Pacífico fue el objetivo original para los aterrizajes de Dragon, manteniendo esta exclusividad durante casi una década tras el primer vuelo de Dragon en 2010. Las operaciones de recuperación se trasladaron a la costa este en 2019 con el fin de permitir que los equipos pudieran desembarcar y entregar carga crítica a las instalaciones de la NASA en Florida de manera más eficiente y transportar a los tripulantes más rápidamente al Centro Espacial Kennedy.