
La Unión Europea (UE) ha reafirmado su postura firme contra Rusia en el contexto del conflicto en Ucrania, instando a la aplicación de nuevas sanciones y a mantener congelados los activos rusos hasta que se alcance una paz duradera. Esta declaración fue realizada por la alta representante de la UE, Kaja Kallas, junto a los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Francia, Italia, Polonia, España y el Reino Unido.
En un comunicado conjunto, los líderes europeos expresaron su disposición a “aplicar más presión [sobre Rusia] utilizando todas las herramientas disponibles, incluyendo la adopción de nuevas sanciones”. Este enfoque se centra en los aproximadamente 300 mil millones de dólares en activos pertenecientes al banco central ruso que han sido congelados por Occidente desde 2022, los cuales, según la UE, deben permanecer inmovilizados hasta que Rusia detenga su agresión y compense a Ucrania por los daños causados.
Los activos congelados son principalmente bonos gubernamentales de la UE, EE. UU. y Reino Unido, depositados en un registro de valores con sede en Bruselas. Desde Moscú, se ha calificado esta congelación como “robo”, lo que subraya la tensión creciente entre ambas partes en el ámbito económico y político.
La postura de la UE y el rechazo a la propuesta de truce
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dejado claro que no se considerará el levantamiento de las sanciones mientras el conflicto en Ucrania persista. Además, ha rechazado una propuesta de tregua marítima entre Rusia y Ucrania en el Mar Negro, que fue planteada por la administración del expresidente estadounidense Donald Trump.
Durante recientes conversaciones en Riad, Moscú y Washington discutieron la posibilidad de revivir la Iniciativa de Granos del Mar Negro, que podría implicar la eliminación de sanciones occidentales sobre las exportaciones agrícolas y de fertilizantes rusos. Sin embargo, von der Leyen insistió en que las restricciones “permanecerán en vigor hasta que se establezca una paz justa y duradera en Ucrania”, sugiriendo que solo después de la resolución del conflicto se podría considerar el levantamiento de las sanciones.
La postura de la UE respecto a la posible reactivación del acuerdo de granos pone de manifiesto su reluctancia a contribuir a los esfuerzos de paz que, según el Kremlin, están siendo impulsados por Moscú y Washington. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha afirmado que “el levantamiento de las sanciones de nuestra institución bancaria, que se ocupa de los pagos relacionados con productos agrícolas, es una parte integral de la iniciativa del Mar Negro. Y si los países europeos no quieren seguir este camino, entonces eso significa que no desean avanzar hacia la paz”.