La fractura del MAS: Morales y Arce, un enfrentamiento que amenaza la hegemonía del oficialismo en Bolivia

In Internacional
abril 03, 2025

La reciente disputa entre Evo Morales, ex presidente de Bolivia, y Luis Arce, su sucesor y actual mandatario, ha puesto en evidencia una fractura profunda dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido que Morales fundó en 1997. Esta enemistad, que se ha intensificado en los últimos días, podría marcar el inicio del fin de un partido que dominó la política boliviana durante más de dos décadas. La oposición, que se había visto debilitada tras el golpe de Estado de 2019, ahora vislumbra una oportunidad para recuperar el poder en las próximas elecciones de agosto.

La ruptura entre Arce y Morales se ha vuelto evidente tras la creación de un nuevo partido por parte de Morales, denominado «Evo Pueblo». Esta decisión fue impulsada por un fallo judicial que lo excluyó de la dirección del MAS. Morales ha manifestado su intención de construir una nueva plataforma política, afirmando que cuenta con los elementos necesarios para ello. Sin embargo, analistas políticos han comparado su estrategia con la de un líder de culto, sugiriendo que su enfoque podría no ser suficiente para competir en las próximas elecciones, dado que el plazo de inscripción para nuevos partidos vence el 18 de abril.

El oficialismo en crisis

El MAS, bajo el liderazgo de Arce, ha formado una alianza con varios partidos de izquierda, pero enfrenta un desafío significativo: la popularidad del presidente es alarmantemente baja, con un reciente sondeo que le otorga solo un 1% de aceptación. En contraste, Morales mantiene una intención de voto cercana al 20%, gracias a su arraigo en el sector campesino. La situación económica del país, caracterizada por una crisis que afecta la producción de gas y gasolina, ha contribuido a este descontento. La falta de soluciones a los problemas económicos ha llevado a un creciente malestar social, con sectores como productores agropecuarios y sindicatos organizando protestas en La Paz.

La lucha de poder entre Arce y Morales se complica aún más por un caso judicial que involucra al ex presidente. Morales ha sido acusado de «estupro agravado con incitación a la prostitución», lo que ha añadido una capa de tensión a su ya deteriorada relación con Arce. A pesar de las acusaciones, Morales ha mantenido una postura desafiante, afirmando que no teme a las amenazas que enfrenta.

La división dentro del MAS y la creciente presión de la oposición sugieren que Bolivia podría estar en el umbral de un cambio político significativo. La capacidad de Arce para consolidar su liderazgo y la respuesta de Morales ante la crisis determinarán el futuro del MAS y la dirección política del país en los próximos meses.

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