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Interfax | Traducido del ruso por Íñigo Aguirre

Ziugánov, líder del PCFR, considera que a bordo del Tu-154 se produjo un atentado

“Yo no soy ningún especialista ni formo parte de la investigación, pero tengo el convencimiento en mi fuero interno, de que se trata de un atentado. La investigación debe ser exhaustiva y concienzuda” manifestó Ziugánov al depositar la corona de flores junto al edificio del conjunto de Alexandrov.

El líder del PCFR manifestó además su convencimiento de que llegarán nuevos talentos. “Hemos perdido a casi la mitad del conjunto, pero estoy convencido de que llegarán nuevos muchachos con talento. Lo que ha ocurrido es totalmente injusto, inmerecido. Un conjunto que sobrevivió en tiempos de la guerra. Y ahora en tiempos de paz perece un colectivo así”.

El avión del Ministerio de Defensa Tu-154 desapareció de los radares la mañana del domingo a los pocos minutos de haber despegado de Sochi rumbo a Siria. A bordo, se acuerdo a los últimos datos se encontraban 92 personas, militares, periodistas, el conjunto de coros y danzas Alexandrov y la directora de la fundación “Ayuda Justa” Elisabeta Glinka.

Por su parte el diputado comunista Vladímir Pozdnyakov propuso equiparar con extremistas a aquellos que se alegran de nuestras tragedias en Ucrania y prohibirles la entrada a Rusia

Kprf.ru

Vladimir Pozdnyakov (PCFR) comentó la reacción en Ucrania de determinados usuarios de las redes sociales, ante la catástrofe del Tu-154. “Sucede una tragedia terrible, muere 92 personas. Toda la gente normal lo lamenta y expresa sus condolencias. Yo también expreso desde aquí mi más sentido pésame a los familiares y amigos de los fallecidos. Pero también hay quien en estos duros momentos se alegran y escriben en las redes sociales cualquier porquería sobre las víctimas de la catástrofe y sobre Rusia. Por desgracia muchos de esos bastardos (no merecen que les llame personas) son de Ucrania. No creo que sea fruto de la casualidad, de la incomprensión o de que se les haya nublado la razón. Saben perfectamente lo que hacen y todas esas porquerías las escriben de un modo plenamente consciente”.

Para Pozdnyakov, estos cerdos que bailan sobre las tumbas, se consideran “auténticos europeos”, “portadores de la elevada cultura europea”. No es la primera vez que se mofan de los muertos. Cuando la tragedia de Odesa, cuando quemaron viva a la gente en la casa de los sindicatos, en las redes sociales ucranianas hablaban de los “pinchos morunos de mayo” o de los escarabajos fritos. De los niños asesinados en el Donbás dicen que son “abortos de la vata” (término despectivo que usan en Ucrania para referirse a los rusos. N de la T.) y lamentan que sean tan pocos los niños muertos. El asesinato del embajador Karlov en Ankara fue para estos usuarios de las redes un “regalo de papa Noel”: “Qué manera más maravillosa de acabar el día, un cerdo menos”. Esto lo escribía en pleno uso de sus facultades gente que dista de ser anónima dentro del Facebook ucraniano.

La reacción de los ucranianos ante los asesinatos de militares rusos, de ciudadanos rusos, aunque ya no sorprende, no deja de provocar una profunda indignación entre la gente normal. Nuestros antiguos “hermanos” hacen gala de una manifiesta rusofobia, sociopatía y de unas cualidades morales repugnantes. Al poco de conocerse la tragedia del avión, tuve que leer con indignación que en Ucrania estaban proponiendo brindar con champán con motivo de “un nuevo alegre acontecimiento, por la muerte de la odiada vata”. Por ejemplo el correligionario del oligarca ucraniano Ígor Kolomoiski, alcalde de Dniepropetrovsk, Borís Filátov, no ocultaba su satisfacción por la muerte de ciudadanos rusos en la catástrofe del Tu-15, pese a que la mayor parte de ellos fueran miembros del internacionalmente famoso  y galardonado conjunto de coros y danzas del Ejército Ruso, Alexandrov. En su página de Facebook Filátov declaró que “esos amables balalaiqueros en lugar de festejar la liberación de Alepo, tendrán ahora que dar conciertos a los diablos del infierno”. Los comentarios de otras figuras públicas eran igualmente repulsivos. Y que conste que esto no lo escriben personas anónimas. Todos ellos tienen nombres y apellidos.

“Considero imprescindible que se equipare a esta basura con los extremistas y a nuestro “Roskomnadzor” (Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación. N de la T) que los incluya en una “lista negra” para prohibirles para siempre la entrada a Rusia”, propuso el diputado comunista. Si no, lo que sucede es que primero se dan el gusto de decir barbaridades en las redes sociales, para luego venir a ganar dinero a Rusia con el que financiar después a los batallones de castigo que asesinan gente en el Donbás”. Recordó la historia con el actor Zelienski. “Este actor ucraniano se permitía hacer declaraciones contra Rusia y a favor de la operación militar contra el Donbás, para luego aparecer en varias de nuestra películas y actuaciones en directo. Está ganando aquí dinero para luego volver a Ucrania y echar mierda contra los rusos y contra Rusia. Y si se le acaba el dinero ya lo tenemos otra vez aquí actuando. Esto es algo que no se puede consentir. Aquellos que ofenden a Rusia y se alegran de nuestras desgracias deben tener prohibido el ingreso al territorio de nuestro país”, concluyó Pozdnyakov.

Íñigo Aguirre
Íñigo Aguirre es traductor de ruso y dedica su tarea a traducir artículos de medios de comunicación rusos al castellano, especialmente los alineados con el Movimiento Comunista ruso. Destacan sus traducciones del diario Pravda.