Compartir

En el mundo de la moda y de la publicidad, el salir fuera de los cánones tradicionales impuestos por el tiempo y las tendencias, implica un riesgo que pocos están dispuestos a asumir, pero que en los casos de éxito, su repercusión es tal que, de un solo golpe, la prenda que llega a despuntar se convierte por sí misma en pura tendencia.

En los casos de complementos textiles, que logran dibujar su propio camino y crear toda una moda alrededor de su propio diseño, se convierten en los útiles más apreciados por las empresas que buscan impulsar su propia marca personal, alejándose de competidores, imponiendo su propia personalidad, que será la que al final logre el aumento de confianza en la clientela y, por lo tanto, el aumento de ventas de sus productos o de solicitudes por su servicio.

El uso de los lanyards, como elemento de distinción en eventos artísticos, culturales, en ferias y en exposiciones, está cobrando una gran relevancia debida, precisamente, a esta búsqueda de artículos que por sí solos marquen distancias y eleven el rango de la simple publicidad a moda de tendencia.

Para aquellos  que desconozcan la existencia de este objeto, hay que aclarar que comúnmente se denomina lanyard a un trozo de tela anudada para agarrar algún objeto. Es un lazo, o cinta, que se usa al cuello, los hombros o la muñeca para sostener algo.

La unión de promoción y recuerdos

Y en esa simpleza radica la enorme variedad de productos exitosos que se desarrollan en forma de utensilio promocional, para sostener las tarjetas identificativas en los congresos y las pulseras personalizadas en los festivales, por poner sólo un par de ejemplos.

Estas pulseras bordadas o impresas por sublimación, son pulseras de tela baratas que proporcionan una publicidad altamente efectiva y de gran duración. Los eventos para los que se utilizan, suelen ser de especial sensibilidad para el asistente y la pulsera va a representar, por todo el periodo de vida de la misma, el recuerdo inmanente de aquel momento.

Suelen usarse, como decimos, para permitir la entrada a eventos artísticos, como conciertos o festivales, por lo que la visión de la pulsera traerá consigo el recuerdo de la actuación de su artista favorito y, con él, la publicidad que lleve en sí bordada la pulsera. Un elemento de alta efectividad promocional, por la unión emotiva que lleva aparejada.

La unión de promoción y evento profesional

Otro de los usos que proporciona los lanyards, es en esta ocasión como cintas personalizadas alrededor del cuello, para agarrar o soportar la tarjeta de identificación personal o empresarial con la que se asiste a eventos y ferias comerciales. Este uso de los lanyards se ha extendido enormemente en todos los lugares donde se dan estos encuentros, por lo que el uso de estas cintas de tela es ya un objeto más que no puede faltar, pues la empresa pecaría de no estar a la altura de la situación, ni conocer los medios más eficaces de promocionar una empresa. El llevar estas cintas de cuello es utilizado por empresas de todos los sectores  y ramos, tanto para el personal como para regalo a su clientela.

Es un objeto que es útil por esa combinación que se establece entre un modelo exclusivo de hacer publicidad y ofrecer, además, una herramienta útil y llamativa. Y es que al mismo tiempo que se usan para colgar esas identificaciones de las que hablábamos con anterioridad, y que formarían parte del atuendo del personal, son muy útiles para el cliente que las recibe, ya que pueden ser utilizadas para colgar llaves, celulares, memorias USB, adornos y todos aquellos objetos de pequeño tamaño fáciles de extraviar.

Por lo tanto, se les suma la utilidad al producto que lo convierte en un objeto de valor para la vida cotidiana. Este objeto tiene la particularidad de que su uso prolongado lo convierte en indispensable y, si la persona se acostumbra a utilizar el lanyard de llavero o para llevar su móvil, este le acompañará para siempre, con el consiguiente mensaje publicitario impreso.

El Lanyard, objeto con historia

Aunque los usos que les damos a los landyards son modernos, y actualmente se fabrican de un solo color, multicolores, bordados, impresos, reflectantes, en látex, poliéster…  no fue siempre así y este objeto tiene una larga tradición, durante la cual sus medidas también cambiaron hasta llegar a los actuales, que se encuentran entre los 1 y los 2,5 cm de ancho.

Parece ser que los piratas fueron los primeros en crear estas cintas, que utilizaban para atar y sujetar sus cuchillos. En los barcos y en la tierra, los lanyards se usaban también como soga para disparar cañones. La etimología original de la palabra “lanyard”, también escrita “laniard”, se remonta al siglo XV y nos hace suponer que viene de la palabra francesa “laniere”, que  significa tira o correa.

Volviendo a los diseños actuales, encontramos que su forma más básica lleva solamente un gancho metálico para colgar el gafete, pero algunos también tienen clips de seguridad o partes desprendibles. Los  lanyards son objetos muy simples, y por lo tanto muy baratos,  pero a la vez con un valor agregado muy alto, que lo ha catapultado como uno de los artículos promocionales favoritos de las empresas. Si estás interesado en comprar lanyards, te recomendamos sin ningún género de dudas que elijas entre los lanyards personalizados baratos que encontrarás en este enlace.

En esta página, se podrá incorporar a la tela el logo de la empresa, eligiendo el tipo de impresión (por sublimación, serigrafiado, tubular), así como el tipo de enganche (normal, con velcro, tipo yo-yo, tarjetero, plástico, etc.).

loading...
Israel Guerra

Escritor profesional, autor de novela, cuentos y relatos, algunos premiados. Columnista en diversos medios. Creador de contenidos, redactor y copywriter.