Sociedad 02/01/2023

Inversiones, la mejor alternativa para evitar que tu dinero se devalúe

Uno de los principales problemas que tenemos que afrontar en la actualidad es la inflación. Lo peor que podemos hacer con el dinero ahorrado es guardarlo sin más, pues, con el paso del tiempo y el aumento generalizado de los bienes y servicios, perderá valor.

Por eso, invertir supone una estrategia óptima y casi imprescindible para evitar esta devaluación progresiva del dinero que poseemos. De esta forma, podemos generar ingresos pasivos sin hacer absolutamente nada, aunque la primera cuestión que nos viene a la mente a la hora de poner nuestro dinero a trabajar es donde invertir y qué opción será la mejor.

Las ventajas de invertir son numerosas, y hoy en día existen diferentes opciones para hacerlo, algunas con mayor rentabilidad que otras. De todas formas, es importante saber que, a mayor rentabilidad, mayor riesgo. No existe una fórmula mágica que multiplique el dinero exponencialmente sin exponer nuestro capital. Por ello, a continuación, vamos a mostrar diferentes alternativas, algunas más arriesgadas que otras.

Cuentas remuneradas

Empezamos esta lista con una de las opciones con menor riesgo, pero con una baja rentabilidad. Es la elección adecuada para todo aquel que quiera obtener ciertos beneficios sin exponer en absoluto su propio capital.

Una de las mayores ventajas de este producto, ofrecido por las diferentes entidades bancarias, es el acceso permanente e inmediato al capital. Además, el riesgo es casi inexistente, pues este tipo de inversión está respaldado por el Fondo de garantía de depósitos, un fondo creado por bancos para cubrir las pérdidas en caso de que la entidad en la que tengamos nuestro capital quiebre.

El mayor inconveniente es la rentabilidad que suele ofrecer, excesivamente baja. Pese a eso, es una excelente elección si priorizamos la seguridad ante todo.

Inversión en renta fija

La renta fija, explicada en pocas palabras, es un producto o préstamo que emiten las entidades, tanto públicas como privadas, a los inversores. Estos prestan el capital a cambio de recibirlo en un determinado plazo junto a unos intereses prefijados. Es una buena opción, con una mayor rentabilidad que las cuentas remuneradas, aunque aquí el riesgo es mayor.

Este es un acuerdo beneficioso para ambas partes, pues la empresa o el ente emisor de este producto obtiene de esta forma el capital necesario para realizar cualquier mejora prevista y el inversor, a cambio de prestar ese dinero, lo recibe posteriormente con una cuantía adicional. Los inversores se convierten en acreedores, no en socios.

El mayor riesgo aquí es elegir bien a quién prestamos el dinero, pues existe la posibilidad de que esa entidad quiebre y que perdamos el capital invertido. Por ello, muchas personas optan por los bonos del tesoro y la renta pública. Generalmente, supone una menor rentabilidad a cambio de ganar seguridad, pues tendría que ser el propio estado el que quebrase para no poder recibir nuestro capital de vuelta.

 

Decidamos invertir nuestro dinero en un sitio u otro, es importante efectuar nuestras propias investigaciones e informarnos lo mejor posible antes de llevar a cabo dicha inversión. No obstante, dejar los ahorros quietos en la cuenta corriente sin ningún tipo de rentabilidad es una de las peores opciones en la actualidad, si no la peor, perdiendo valor poco a poco.