Nacional

Crónica del homenaje a un imprescindible: Cayo Lara

30/01/2017

Crónica del homenaje a un imprescindible: Cayo Lara

28 de enero de 2017, el día estaba en Valdepeñas gélido, pero no vaticinaba el calor que iba a recibir Cayo Lara, ex Coordinador General de Izquierda Unida.

Se había convocado en Valdepeñas una charla homenaje y de recuerdo por los 40 años del crimen de los abogados laboralistas de Atocha, bajo el título de “La izquierda y la clase trabajadora 40 años después de la matanza de Atocha”. No diré que era la excusa para traer a Cayo Lara al posterior acto de homenaje a él, ya que ejercitar la memoria es siempre necesario. El salón del actos de esta charla estaba repleto, alrededor de 200 personas que escuchaban atentas.

En la charla participaron Cayo Lara, la eurodiputada Paloma López y la coordinadora local de Izquierda Unida, Juana Caro. Llevaron a cabo un ejercicio de memoria y de reflexión sobre lo que fue aquel período de la transición donde asesinaron a aquellos abogados laboralistas que eran militantes del PCE y de CCOO y de los cuales, reseñaron su trabajo en defender los problemas laborales de la clase trabajadora. Las intervenciones de Cayo Lara, Paloma López y Juana Caro, enmarcaron el contexto histórico y lo que acontecía en aquel momento, señalando los intentos de desestabilización que pretendía la ultraderecha y la dictadura que agonizaba para que no llegaran las libertades y la democracia a nuestro país.

Los intervinientes relataron la situación convulsa del momento de los asesinatos de Atocha, donde no sólo eran estos los únicos muertos, fueron cientos los que dejaron sus vidas; pusieron por tanto en valor el papel del PCE y de las Comisiones Obreras, durante este período de la transición y en concreto tras la matanza de Atocha, indicando que lo que se pretendía era provocar una reacción de violencia por parte de la izquierda para prolongar la dictadura y que gracias a la correlación de fuerzas y a la contención y dignidad que mostró el PCE y Comisiones Obreras tras tal atrocidad, se logró el final de la dictadura y la posterior legalización de ambas organizaciones que estaban aún en la clandestinidad.

Cayo Lara habló entre otras cosas, de como aquellos derechos que se lograron con las luchas de los sindicatos de clase, del PCE y de las Comisiones Obreras, son conquistas que hemos disfrutado todos y que ahora padecemos el robo de los mismos de un modo descarado. Que los derechos no son algo que se obtienen y permanecen que hay que seguir defendiéndolos. Por lo que es necesario mantener la memoria y no caer en el revisionismo del relato de la transición donde muchos cayeron al grito de “democracia y libertad”, bien sabemos que las libertades no nos las regalan, sino que se arrebatan y que no se puede mirar la memoria histórica de la transición desde la atalaya de un “tuit”; así mismo, indicó que hay que seguir luchando en la misma dirección para que no se debilite la izquierda y el hueco que se pueda dejar no sea usurpado por el poder del capital, las oligarquías y aquellos que se siguen enriqueciendo a costa de la mayoría de la gente.

Cayo Lara también relató anécdotas personales vividas de la época de la transición, de como eran las negociaciones colectivas en el campo con individuos al servicio de la patronal que acudían a dichas negociaciones mostrando pistolas. Destacar los momentos en los que Cayo, en los relatos de sus vivencias de la época, dejaba escapar sus palabras con una emoción que trataba de contener.

Para finalizar su intervención, hizo un análisis de la situación actual de la izquierda en nuestro país, de como el voto a los partidos de derechas es muy superior a los partidos de izquierda y de centro izquierda y de como esta diferencia ha ido en aumento a favor de la derecha, llevando al gobierno al partido más corrupto de Europa; lo cual, señala que debería llevar a la izquierda de nuestro país a hacer una profunda reflexión de porqué no se consigue ganar a la derecha.

La eurodiputada Paloma López intervino con un emocionado recuerdo a sus compañeros de sindicato, los abogados de Atocha, con una lectura pausada de los nombres de los que perdieron su vida en la matanza, así mismo, hizo una mención destacada sobre la figura de “Lola”, que si bien sólo resultó herida, esta “herida” nunca cerró. También habló del papel que los abogados de Atocha jugaban dado que “estaban defendiendo a los trabajadores en ese momento, pues había más de 40.000 obreros despedidos por las huelgas y movilizaciones”. 

Paloma López pone sobre la mesa el papel que debe seguir teniendo en la actualidad la ideología en las luchas porque indica que sí existen las ideologías y que la ideología de la izquierda debe de estar en el centro de la lucha. Indicó también que “si queremos cambiar las cosas, transformar la sociedad, necesitamos recuperar esa movilización y avanzar en esa línea de elementos movilizadores”.

También intervino Juan Ramón Crespo, Coordinador Regional de IU: “aquellos camaradas dieron su vida por tener lo que tenemos hoy y tenemos que seguir defendiéndolo”.

El acto estuvo plagado de aplausos sentidos por los asistentes y culminó con una gran ovación.

Tras esta charla, los participantes se trasladaron a pie hasta un hotel cercano al lugar la charla, y allí estaba la sorpresa que le esperaba a Cayo Lara, una comida con acto de homenaje organizado de manera colectiva por amigos e Izquierda Unida Valdepeñas. Se puede decir que “eran todos los que estaban, aunque no estaban todos los que eran”.

Las expectativas de asistencia de los organizadores del homenaje se vieron sobrepasadas. Acudieron al mismo alrededor de 200 personas, de gran número de comunidades de España: Andalucía, País Valenciano, Madrid, Castilla y León, Murcia, por supuesto Castilla y La Mancha, Extremadura, etc. Desde militantes de base del PCE e Izquierda Unidad, jóvenes y mayores, cargos públicos y ex cargos públicos, ex coordinadores, eurodiputada, diputados y ex diputados, concejales y ex-concejales… seres queridos, amigos, gentes de izquierdas sin afiliación determinada, colectivos en lucha, cabe destacar la asistencia del colectivo de “espartanas y espartanos” de “Coca-cola en lucha”… pero lo que todos tenían en común es el respeto, el afecto y el reconocimiento a la labor política y a la persona de Cayo Lara. Entre todos destacaba, como siempre, Juana Quiralte; alguien como Cayo, sólo podría tener caminando a su lado a alguien como ella, alguien como Juana sólo podría tener caminando a su lado a alguien como Cayo.

Fue un acto cargado de emoción o como alguno de sus asistentes manifestó “un carrusel de emociones”, con proyecciones de imágenes de la vida política de Cayo desde sus inicios y siempre a pie de lucha, plagado de intervenciones, a reseñar la de Pepe Tarduchi que aportó una gran nota de humor al acto y que señaló la presencia de “Zamora sí que es Pot”… o la intervención de Esther Díaz Pedroche, quien plantó la semilla y colaboró para la materialización de este homenaje, o la intervención de Miguel Ramírez.

Intervino también Cayo Lara con un relato de sus luchas políticas y la importancia de la correlación de fuerzas hasta para cambiar los nombres franquistas de las calle. “La correlación de fuerzas es la que determina el poder que cada uno tiene para cambiar las cosas en cada uno de los momento” “Este país ha tenido más votos de las derechas que del centro izquierda y eso significa que tenemos que pensar, reflexionar seriamente qué ha pasado en este país y qué nos está pasando en el conjunto de la izquierda”. Cómo siempre trató de cohesionar y respetar su respeto a las federaciones. Confiesa Cayo en su intervención que del único voto que se arrepintió fue de su voto por la desfederación de Madrid. Porque se desfederó a gente de la categoría de Marcos Ana. Su intervención estuvo cargada de gran emoción. Cayo invitó a reflexionar sobre nuestras evoluciones personales, porque sin evolución llega la muerte. Una evolución sin olvidar de donde venimos.

El acto se amenizó con actuaciones musicales a cargo de Alfaya, Tarduchi y Ángel Alcázar y también de María Martín Romero. Hubo hasta tarta de cumpleaños para Cayo Lara. Por último la intervención de los “espartanos y espartanas” de “Coca-cola en lucha”.

Tras el homenaje, Cayo declaró que vivió «un día extraordinario. Tras el acto en la mañana de conmemoración del 40 aniversario del asesinato de los abogados de Atocha, en la comida, algunas amigas, amigos y la organización de Valdepeñas, habían preparado un reconocimiento aprovechando que hoy llego a los 65. Fue una sorpresa emotiva y entrañable. Yo, que no soy amigo de esas cosas, reconozco que me sentí halagado intentando que la vanidad, que más o menos nos acompaña, no se convirtiera en ego. A la memoria me venían momentos compartidos de nuestras vidas, que digan lo que digan algunos, son parte de una historia digna de mucha gente que sigue manteniendo toda su dignidad. Quiero, por ello, agradeceros de corazón el esfuerzo que supuso estar ahí, viajando en algunos casos desde tan lejos, con presencias tan gratas como el grupo de #CocacolaEnLucha, para ser cómplices de ese reconocimiento. Por una parte me sentí abrumado y por otra contento de recordar etapas reales de nuestra existencia, esa que probablemente no mueva la macropolítica pero que es capaz de conmovernos y reconocernos en cualquier espacio de la vida. Esa que hace que podamos emocionarnos con un pasaje olvidado de nuestra historia. Recordar es saber que nuestras vidas están llenas de errores y aciertos, pero pienso que siempre intentamos evolucionar en el sentido más positivo para ser mejores personas y compañeros. Nunca he creído que sea honesto ni justo devaluar la historia colectiva de tanta gente para buscar supuestas glorias personales, y así confío en seguir pensando. Gracias por ese regalo colectivo y conseguir que seamos conscientes de que nuestras luchas nunca fueron inútiles y que hay que seguir trabajando por la clase trabajadora y la sociedad más digna, justa e igualitaria que soñamos. Un fuerte y emocionado abrazo a todas y todos».

El acto se cerró cantando todos la Internacional, con todas sus estrofas, puño en alto.