Sociedad

La infancia es la época más importante en la formación del carácter

24/09/2020
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La infancia es la época más importante en la formación del carácter

La etapa de la infancia es la mas importante dentro del desarrollo de las personas. Es durante este periodo donde terminarán de completar todo el potencial psicológico hasta convertirse en adultos, además de forjar su carácter. Aunque la genética juegue un papel importante, el entorno y la educación que reciba el niño serán determinantes

La educación tiene como principal objetivo conducir a los niños hacia el máximo desarrollo de sus capacidades. Pero en cuanto a su personalidad y carácter son muchos más los elementos que entran en juego, desde la herencia genética al entorno, la estimulación que reciba desde pequeño y las circunstancias que lo rodeen en sus primeros años de vida.

La importancia del juego en el desarrollo

Si se quiere entender el desarrollo del carácter en los adultos se tendrá que observar la infancia que tuvo. Las actividades y los juegos son la mejor forma de estimular a lo más pequeños, de una forma lúdica irán adquiriendo comportamientos y habilidades sociales que le ayuden a relacionarse con sus iguales y con los adultos. Las relaciones que establezcan les ayudarán en su proceso de maduración personal.

Los peluches para bebés

Cuando son bebés, los peluches se convierten en sus mejores compañeros. Le sirven para abrazar, para darles seguridad cuando se enfrentan a nuevas situaciones y para estimular su imaginación y sus sentidos Si tienen diferentes texturas, colores e incluso sonidos, mucho mejor y rápido será el aprendizaje. Sabotigueta es una tienda online de venta de regalos originales para niños, bebés y mujer donde se pueden encontrar una gran variedad de peluches jellycat baratos y originales.

Estos peluches diseñados en Londres cautivan los corazones de los infantes. Son suaves y bonitos y no dejan a nadie indiferente, por lo que nos son pocos los mayores que también caen rendidos a sus encantos. Sus bonitos colores y sus diferentes texturas harán que se conviertan en los compañeros inseparables de los bebés.

Ballenas, flamencos, búhos, tigre, dragón, conejos, gatos… en esta web hay un montón de animales convertidos en peluches preciosos. Tan solo hay que hacer clic en el enlace anterior para acceder a ellos.

Puzles a partir de 3 años

Cuando dejan la etapa de bebés y se convierten en niños, hacia los 3 años de edad, es un buen momento para introducirlos en los puzles. Completar puzzles también es una excelente forma de pasar tiempo con los hijos mientras se desarrollan sus habilidades y capacidades. En la web de la tienda online mencionada con anterioridad, Sabotigueta, se localizan los mejores puzzles para niños, con un amplio catálogo donde elegir diferenciados según edades, de 3 a 10 años.

Si los osos de peluche eran positivos para los bebés, los puzles reportan grandes beneficios para los que son un poco más mayores. A continuación, se van a ver los más relevantes.

Memoria visual

La base de hacer puzles es ordenar un número determinado de piezas para copiar una imagen inicial. Esta actividad desarrolla la memoria visual de los niños, pues se tienen que fijar en el modelo e ir buscando las piezas hasta completarlo. Al principio los puzles son de pocas piezas para que el niño se vaya acostumbrando y ganando confianza. También necesitará mirar el modelo muchas veces o tenerlo todo el tiempo presente, pero a medida que gane destreza ya no será necesario y se podrá ir aumentando el nivel de dificultad.

Concentración

La actividad de realizar puzles es ideal ara los niños impacientes y a los que les cuesta mantenerse concentrados. Mejorar su capacidad de atención les ayudará en su vida diaria cuando tenga que realizar tareas que requieren concentración como estudiar. Eso sí, si le genera algún tupo de estrés u obsesión, habrá que limitarle el tiempo, y es que los puzles pueden llegar a ser realmente adictivos.

Habilidad espacial y matemática

Los puzles representan una perspectiva y hace que los niños aprendan a distinguir los diferentes planos; cerca, a distancia media o lejos… Así mismo, hace que se entrenen en la resolución de problemas, pues cada vez que tienen que elegir una pieza deben discernir entre las demás basándose no solo en los colores, sino también en el tamaño del espacio disponible y la forma de la pieza que encaje.

Desarrollo psicomotriz

El hecho de coger las piezas, manipularlas, y colocarlas desarrolla la coordinación ojo-mano y es un buen entrenamiento para hacer la pinza con el pulgar y el índice.

Autocontrol, reflexión y autoestima

Hacer puzles requiere de reflexión y autocontrol por parte de los más pequeños, pues por mucho que deseen poner una pieza en concreto, solo podrán hacerlo cuando llegue el momento y estén seguros de ello. El orgullo que sienten cuando consiguen completarlo y consiguen ir subiendo de nivel hacia puzles más complejos hace que aumente su autoestima.

Relajación y vínculos afectivos

Cuando hay que concentrarse durante un tiempo en una actividad, en este caso el puzle, consigue que, a posteriori, los niños se quedan perfectamente relajados. Un buen momento para hacerlo es al final del día, después del baño y la cena, antes de irse a dormir. Es el mejor momento para compartirlo en familia, mientras se van reforzando vínculos afectivos que durará toda la vida.