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A su llegada a un acto sobre educación en el Palau de Les Arts, el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, fue recibido con gritos de ‘Mazón dimisión’ y ‘fuera’ por parte de algunos asistentes. Este episodio ocurre cuatro meses después de la devastadora DANA, un fenómeno meteorológico que causó graves daños y numerosas muertes en la región. A pesar de la presión creciente para que renuncie, Mazón ha dejado claro que no considera dimitir, argumentando que «deben dimitir los que han mentido».
Reacciones a la gestión de la DANA
En declaraciones a los medios, Mazón se defendió señalando que la responsabilidad recae en aquellos que no alertaron sobre la crecida mortal del barranco del Poyo. «Los que mintieron sobre mi paradero son los que deben plantearse su situación», afirmó. El presidente enfatizó que estuvo en constante comunicación y atendiendo múltiples llamadas durante el suceso, aunque afirmó no haber recibido información sobre el desbordamiento que causó las tragedias.
Recientemente, un auto judicial emitido por la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja ha calificado el día de la DANA como un «infierno real de muertes, destrucción y oscuridad». Según el documento, la mayoría de las muertes ocurrieron antes de que se emitiera la alerta oficial, que fue enviada a través de SMS a las 20:12 horas el 29 de octubre, momento en el cual Mazón aún no ocupaba su puesto de mando. La catástrofe se ha saldado con 224 muertos y tres desaparecidos, además de pérdidas materiales millonarias que han afectado gravemente a la Comunidad Valenciana.