
La importancia y el impacto de los memes en la comunicación digital
Los memes han trascendido su función de simple entretenimiento en internet, convirtiéndose en herramientas poderosas para la comunicación de narrativas y la creación de identidades culturales. Según un estudio del Instituto para la Seguridad y el Comportamiento Digital (IDSB) de la Universidad de Bath, los memes son considerados el principal «lenguaje de internet” que permite a los usuarios compartir representaciones culturales. Sin embargo, su potencial no siempre se utiliza de manera inocente. En comunidades extremistas y seguidoras de teorías de la conspiración, estos formatos visuales juegan un papel crucial en la difusión de ideas engañosas y en la construcción de lazos entre sus miembros.
La profesora Limor Shifman, experta en comunicación y autora del libro «Memes en la cultura digital», resalta que los memes actúan como «unidades de cultura» que reflejan las mentalidades sociales de manera accesible y emocional. Este tipo de comunicación es especialmente eficaz en grupos donde proliferan las teorías conspirativas, ya que los usuarios se sienten conectados al interactuar con otros que comparten sus creencias. Estas comunidades suelen interpretar los acontecimientos sociales a través de la lente de complots ocultos, posicionándose como minorías iluminadas frente a una mayoría desinformada. La capacidad de los memes para destilar y comunicar narrativas complejas permite que refuercen y amplifiquen estas visiones del mundo conspirativas.
El estudio del IDSB también destaca cómo los memes pueden atraer a nuevos seguidores, utilizando el humor como un gancho para captar la atención de personas que pueden no estar al tanto del contexto completo. Aquellos que son más susceptibles a la desinformación, como los crédulos y los desconfiados, son especialmente vulnerables a estos mensajes disfrazados de entretenimiento. Investigaciones recientes han mostrado que una gran parte del contenido en redes sociales se comparte sin que los usuarios lo lean o verifiquen, lo que sugiere que el bombardeo constante de información puede facilitar la propagación de desinformación. Este fenómeno plantea serias preocupaciones sobre la salud pública y la confianza en las fuentes de información, subrayando la necesidad de un análisis más profundo sobre cómo los memes y otros elementos de la comunicación digital influyen en la percepción pública y el debate social.