Un nuevo estallido de T Corona Borealis podría iluminar el cielo en 2026, pero los astrónomos se muestran escépticos sobre las predicciones

In Ciencia y Tecnología
marzo 27, 2025

Predicciones sobre el Nova T Corona Borealis

Un nuevo conjunto de predicciones sugiere que la estrella conocida como T Corona Borealis, apodada el «estrella llama», podría experimentar una nova en fechas específicas: el 27 de marzo, el 10 de noviembre o el 25 de junio de 2026. Sin embargo, la comunidad astronómica se muestra escéptica ante estas afirmaciones, que se basan en patrones implícitos en la configuración orbital del sistema explosivo. T Corona Borealis es un objeto singular que ha captado la atención de astrónomos aficionados y profesionales durante más de un siglo, según Léa Planquart del Instituto de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Libre de Bruselas.

T Corona Borealis es un sistema binario simbiotico, donde una enana blanca, el remanente denso de una estrella similar al Sol, está absorbiendo material de una gigante roja. Esta última se encuentra en una etapa avanzada de su evolución, durante la cual su atmósfera se expande y se vuelve susceptible a la gravedad de la enana blanca, que, a pesar de su menor tamaño, es significativamente más densa. El material que es capturado forma un disco de acreción alrededor de la enana blanca, y cuando se acumula suficiente material, se produce una explosión termonuclear que no destruye a la enana, pero que se puede observar a miles de años luz de distancia. Este fenómeno se conoce como nova, término que proviene del latín «nueva estrella».

Generalmente, T Corona Borealis brilla con una magnitud de +10, lo que dificulta su visibilidad a simple vista. Sin embargo, una vez que ocurre una nova, su brillo puede aumentar drásticamente, haciéndola visible sin telescopios. Esta estrella es también notable por ser una de las once novas recurrentes conocidas, que han mostrado actividad explosiva en intervalos de menos de 100 años. Las últimas erupciones fueron observadas el 9 de febrero de 1946 y el 12 de mayo de 1866, y se cree que una nova fue vista alrededor de 1787. Recientemente, en 2023, se ha observado un patrón de brillo que sugiere que una nueva explosión podría estar cerca, lo que ha llevado a los astrónomos a intensificar sus observaciones.

La investigación también plantea la posibilidad de la existencia de un tercer objeto en el sistema T Corona Borealis, que, si existe, podría influir en la frecuencia de las erupciones. Jean Schneider, del Observatorio de París, sugiere que este tercer cuerpo, en una órbita elíptica, podría estar alimentando a la enana blanca simultáneamente con la gigante roja, lo que aceleraría el proceso de acumulación de materia. Sin embargo, otros investigadores, como Planquart, han encontrado que las mediciones de velocidad radial no muestran evidencia de tal objeto. A medida que los astrónomos continúan sus observaciones, esperan confirmar o refutar estas teorías, mientras se preparan para observar un evento que podría iluminar el cielo nocturno en un futuro cercano.

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