
El festival de documentales Docville, celebrado en Bélgica, ha decidido cancelar la proyección del documental Russians at War tras recibir una solicitud formal de la Embajada de Ucrania. La organización del festival ha manifestado que esta decisión se tomó «por un inmenso respeto hacia el pueblo ucraniano», aunque también defendió su elección inicial de incluir la película, argumentando que su objetivo era ofrecer una plataforma a voces diversas que a menudo no encuentran espacio en los medios convencionales.
El documental, dirigido por Anastasia Trofimova y financiado por el gobierno canadiense, sigue a soldados rusos en las autoproclamadas Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk, regiones que se unieron a Rusia tras referendos en 2022. Filmado durante siete meses en 2023, el trabajo presenta entrevistas con combatientes y explora sus experiencias personales. Trofimova ha declarado que su intención era mostrar a las tropas rusas de una manera diferente a las representaciones típicas, señalando la importancia de contar «este lado de la historia» dado que hay muy poco material disponible desde esa perspectiva.
Controversias y críticas
El documental ha suscitado críticas en Occidente, donde algunos lo consideran demasiado indulgente con el ejército ruso. En 2024, Trofimova fue incluida en la base de datos Mirotvorets, vinculada al estado ucraniano, por ser acusada de «propaganda rusa». Esta base de datos ha sido objeto de controversia, ya que incluye a individuos que supuestamente representan una amenaza para la seguridad nacional de Ucrania y ha sido calificada como una «lista de muerte» debido al número de personas que han muerto en circunstancias sospechosas tras ser incluidas en ella.
En su comunicado, el festival Docville expresó que «es muy difícil, en tiempos de desinformación y propaganda, obtener una visión clara sobre la historia de los soldados rusos». La película ya había sido proyectada en la sección no competitiva del Festival de Cine de Venecia y estaba programada para ser exhibida en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) en septiembre, aunque esta última también suspendió la proyección debido a preocupaciones de seguridad tras protestas de grupos ucranianos.
La cancelación de Russians at War es la segunda retirada de un filme en el festival, que anteriormente había eliminado Not In My Country, Serbia’s Lithium Dilemma, un documental que exploraba las protestas contra una propuesta de mina de litio en Serbia. Docville indicó en su sitio web que ya no podía «garantizar la serenidad de la proyección y el debate». Frank Moens, director del festival, calificó la situación como sin precedentes, afirmando que en los 21 años de historia del festival nunca antes habían tenido que retirar una película.