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Un nuevo avance en la exploración lunar
Ayer, la empresa privada Intuitive Machines lanzó su nuevo módulo lunar, denominado Athena, desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. Este lanzamiento tiene como objetivo acercarse al polo sur de la Luna, con la intención de realizar un aterrizaje programado para el 6 de marzo. Athena transporta un dron que se adentrará en un cráter permanentemente en sombra, lo que representa un desafío significativo en la exploración lunar. Este nuevo intento se produce tras el fracaso de su predecesor, que se volcó al aterrizar.
En la actualidad, un número récord de naves espaciales se dirige hacia la Luna. El mes pasado, empresas estadounidenses y japonesas lanzaron simultáneamente módulos de aterrizaje, marcando un hito en la historia de la exploración lunar. La compañía texana Firefly Aerospace se espera que llegue primero a la Luna este fin de semana, gracias a su ventaja en el lanzamiento. Estos módulos llevan consigo experimentos valorados en decenas de millones de dólares, apoyando a la NASA en su misión de devolver astronautas a la Luna en un futuro cercano.
Athena, que mide 4.7 metros de altura, tiene como objetivo aterrizar a 160 kilómetros del polo sur lunar, mientras que el dron Grace, que mide 1 metro, realizará saltos de prueba en la superficie lunar. Estos saltos permitirán a Grace explorar un cráter de 20 metros de profundidad, donde se sospecha que podría haber hielo, un recurso valioso para futuras misiones. La NASA ha invertido 62 millones de dólares en este proyecto, que también incluye la participación de otros satélites y naves espaciales que aprovecharán la oportunidad de llegar a la Luna.