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El mundo entero está pendiente de las noticias provenientes desde Damasco, todo el planeta salvo España, donde nuestra principal ocupación es acordarnos a diario de toda la familia de Rajoy y su sagrada ascendencia. Si nos parece remoto y ajeno el Sáhara Occidental que fue provincia española hasta hace dos días, Siria nos queda demasiado lejos como para distraer nuestra atención de las cosas verdaderamente importantes, como por ejemplo si García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores va a mandar a la legión a invadir Gran Bretaña a raíz del conflicto de Gibraltar.

Sin embargo, yo me empeño en seguir hablando de Siria, donde los últimos acontecimientos parece que van a generar que la hegemonía estadounidense en la zona acabe en el mismo sitio que la carrera política que Obama. Si las guerras se ganaran con discursos en youtube que hicieran llorar al mismísimo Ministro Wert –si tuviese esa capacidad– hace tiempo que el primer afroamericano en la Casa Blanca habría sido coronado como emperador, pero por desgracia para los intereses de las multinacionales estadounidenses, al irónico premio Nobel de la Paz habría que haberle sumado el de estratega del siglo, para acabar la broma como se merece.

Analicemos primero las actuaciones internacionales de la Casa Blanca durante los dos mandatos de Obama para después centrarnos en las claves del conflicto en Siria y ver por qué, un erróneo planteamiento de Washington en ciertos países, ha generado la inminente derrota de Estados Unidos a nivel mundial:

Análisis de la política exterior de la administración Obama

La primera acción internacional de calado de la administración de Obama fue la retirada de las tropas de Irak, algo que muchos exigimos durante años, y cuyo resultado está siendo nefasto para los intereses de las multinacionales estadounidenses. Nouri al Maliki, actual presidente irakí, está acercándose cautelosamente cada día más al régimen iraní[i] y en pocos años EEUU puede perder toda la hegemonía en un territorio que tanto quebradero de cabeza le ha dado a la Casa Blanca. Es sintomático que Bashar Al-Assad se refiriera a Irak como un país aliado[ii] pero que teme expresar su postura públicamente. Resulta obsceno saber que EEUU utilizó bombas de racimo y uranio empobrecido para ocupar militarmente el Irak, cuando hoy acusa a Bashar Al-Assad de utilizar armas químicas. Los asesinatos de civiles en Irak fueron deliberados y sistemáticos y las torturas en la cárcel iraquí Abu Ghraib fueron sólo una muestra de el genocidio perpetrado por el imperialismo en ese país que está cada día más alejado de su influencia.

Tras ello, el brillante afroamericano se centró en la invasión de Afganistán sumando una ingente cantidad de civiles muertos a las cifras que ya acumulaba el ejército norteamericano, se estima que más de 34.000 civiles afganos han sido víctimas del ejército estadounidense. Ayer mismo un nuevo atentado acababa con la vida de 9 personas, entre ellos el gobernador local de Kunduz[iii]. El país sigue completamente descontrolado y Obama ya ha anunciado que retirará sus tropas para 2014. El presidente afgano Hamid Karzai, pese a su figura como títere, parece que no está por la labor de seguir recibiendo órdenes de los Estados Unidos y suspendió de manera unilateral las negociaciones sobre un acuerdo de seguridad de largo plazo con Washington[iv]. El destino de Afganistán, por el odio que su población alberga hacia los Estados Unidos, es probable que se decante hacia un bloque no alineado.

Es revelador que la mayor victoria internacional de Barack Obama haya sido haber capturado y dado muerte a Osama Bin Laden, cuando por todos es sabido que el falso enemigo de la Casa Blanca y aliado de la CIA murió en diciembre de 2001 a causa de una enfermedad renal[v]. La propia CIA encubría la estancia de Bin Laden en un hospital de Dubái unos meses antes del 11-S[vi], el mensaje de radio durante su captura “We’ve got him” parece sacado de un guión de Hollywood, y el hecho de que no haya cuerpo, arrojado teóricamente al mar en lugar de exhibirle al mundo “su gran hazaña”, lo único que muestra es hasta dónde puede llegar la credulidad de la sociedad norteamericana y el desarrollo de sus medios de desinformación masiva.

Tras minar las relaciones con Pakistán, la Casa Blanca decidió cambiar de aires, para ver si por otros lares les iba mejor, y centró la atención mundial en el “terrible régimen norcoreano” y sus ejercicios militares junto a Corea del Sur para provocar a la República Popular Democrática surtieron el efecto buscado. Pero Kim Jong-Un, un joven de 30 años, no tuvo más que poner sus misiles apuntando hacia las bases norteamericanas en el Pacífico –Hawaii y Guam– así como hacia Corea del Sur y hacia territorio estadounidense, y el presidente Chino en 2012 Hu Jintao mostrar el apoyo del gigante asiático a Corea para disuadir a Obama de cualquier tipo de acción militar contra la República Popular.

Al mismo tiempo, la antigua subordinación de Rusia a la primera potencia mundial está en cuestión, y más adelante veremos cómo el papel internacional desarrollado por EEUU ha dado alas a Moscú para erguirse de nuevo como potencia mundial. Los norteamericanos han sido tan torpes que incluso han permitido a Putin desafiarlos concediendo asilo político al espía norteamericano Edward Snowden, retando así al gran imperio norteamericano. Moscú parece estar decidido a aprovechar la debilidad estadounidense en su beneficio, las decisiones en política internacional de Vladimir Putin sugieren que el imperialismo ruso está ganando muchas posiciones durante la administración Obama como veremos al final del texto.

Después podemos repasar lo ocurrido en Libia. Gadaffi, aunque públicamente se oponía al imperialismo norteamericano, en la práctica mantenía grandes acuerdos económicos con países occidentales, pero fue derrocado sin ningún tipo de miramiento por esos mismos aliados, para repartirse su petróleo sin ningún tipo de arancel. Recordemos que Muamar Gadafi financió la campaña electoral de Nicolas Sarkozy en 2007, la cifra que cita la prensa internacional habla de entre 20 y 70 millones de dólares[vii], y fue el propio Sarkozy quien dio la orden de asesinarlo, según citaron diferentes medios de comunicación alternativa en el momento de su muerte.[viii]

Un falso bombardeo sobre población civil justificó una intervención extranjera y el ascenso al poder de terroristas incapaces de gestionar el país, lo que está generando que las guerrilla panarabistas estén tomando posiciones y controlen a día de hoy gran parte del territorio sur de Libia, lo que probablemente desemboque en una revolución, esta vez de las de verdad, que derroque a los integristas si no cuentan con el apoyo de la OTAN[ix]. En Libia EEUU y sus aliados se han esforzado por derrocar a un incómodo aliado para dejar un país arrasado, con miles de muertos, y un odio exacerbado a occidente, no olvidemos que Libia fue durante la época de Gadafi el país con mayor calidad de vida de toda África y hoy no es más que cenizas hechas del polvo de cadáveres gracias a la OTAN.

Pero no podemos ser ingenuos con el papel internacional desarrollado por Rusia y China, exculparlos de su complicidad con la muerte de cientos de miles de libios sería irracional, ambos países pudieron impedir el bombardeo pero no lo hicieron, probablemente, como dice la analista siria Nagham Salman “ya negociarían con los imperialistas una compensación por el negocio perdido a consecuencia del ataque”. Yo particularmente estoy convencido de que ambos países eran conscientes de la torpeza que suponía eliminar a un aliado económico, aunque no ideológico, para sustituirlo por un grupo de terroristas vinculados a Al Qaeda, y lo que algo así generaría, que será, probablemente, que el pueblo libio vuelva a tomar el poder y se terminen los acuerdos comerciales con occidente para pasar al bloque que lideran Rusia y China, que de manera déspota están sabiendo moverse en virtud de sus intereses.

Tras ello, Egipto ha sido la siguiente gran pérdida de EEUU en el norte de África. Para que nos hagamos una idea de la brillante gestión de la administración Obama, Estados Unidos tenía financiado al ejército por un lado, y como aliado estratégico a los Hermanos Musulmanes por otro, y ha terminado perdiendo la hegemonía del país.

Mientras que con Mubarak, Estados Unidos contaba con un gran aliado, la revolución de la Plaza Tahrir dio al traste con las aspiraciones norteamericanas, y la gestión posterior de la crisis ha sido nefasta de nuevo para los intereses imperialistas. Obama, con su falsa retórica democrática se ha precipitado en apoyar a sus principales aliados, los terroristas Hermanos Musulmanes, frente al ejército, que dio un golpe de estado alentado por la inmensa mayoría de la población egipcia. Los ejemplares trabajadores egipcios querían derrocar a un gobierno, el de Morsi, que de la noche a la mañana planteó la privatización del Canal de Suez, la alianza con Israel frente a Palestina y la intervención en Siria. Para derrocar al gobierno, el pueblo egipcio contó con el beneplácito de los principales grupos de poder del país, así como de las Fuerzas Armadas, que no son adalid de la democracia pero son mucho más dignas que la mayoría de las occidentales. Sin embargo, la administración Obama reclamó la vuelta al poder de Mohamed Morsi y exigió al ejército apostar por su democracia. El estratega Obama canceló las maniobras militares conjuntas y condenó la violencia en Egipto provocada por el ejército, lo que acercó aún más al general Abdul Fatah al-Sisi a las posiciones sirias y rusas, cerrando el Canal de Suez al paso de buques de guerra británicos para atacar territorio sirio, y programando las maniobras militares canceladas con EEUU conjuntamente con Rusia.

Otro de los papeles desarrollados por administración Obama que evidenció la pérdida de la soberanía mundial de los Estados Unidos, se dio a conocer hace pocos días. El Príncipe Bandar bin Sultan de Arabia Saudí, mandatado por la Casa Blanca como buen subordinado, hizo una visita “secreta” a Rusia, donde se vio con el mismísimo Vladimir Putin. El saudí, ni corto ni perezoso, le pidió a Putin que abandonara al presidente sirio Bashar al-Assad y dejara de bloquear una posible resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, a cambio de jugosos contratos con la empresa armamentística rusa, y asegurarle a Putin que seguirá teniendo hegemonía en la Siria post Al-Assad. Putin rechazó la propuesta, Rusia sabe que su hegemonía en la zona está avanzando a pasos agigantados gracias a la torpeza norteamericana, y la inteligencia demostrada por el gobierno imperialista ruso está poniendo en serios apuros a EEUU.

Las claves del conflicto en Siria

Tras los últimos acontecimientos vividos en Siria, no me voy a centrar en la gran mentira mundial que supone el uso de armas químicas por parte del gobierno de Al-Assad, que recuerda de manera obscena a las famosas armas de destrucción masiva. Prefiero centrarme en cual es el motivo oculto de la guerra contra Siria, el papel de los EEUU y sus aliados, y los cambios globales que está implicando la amenaza de imperialista en Oriente Medio.

El único aliado occidental con el que en estos momentos cuenta EEUU para atacar Siria es el gobierno francés. El parlamento británico rechazó la propuesta de Cameron de intervenir militarmente en Siria, no porque la democracia burguesa funcione, es más que probable que la inteligencia británica haya estudiado las posibilidades de ataque y haya concluido que de intervenir en Oriente Medio en las actuales condiciones serían mayores las pérdidas que los beneficios.

Hay que tener en cuenta varios hechos determinantes, por un lado no hay que olvidar que los principales aliados de Al-Assad, la organización islamista libanesa Hezbollah, que cuenta con un poderosísimo brazo armado, ha amenazado con reducir Israel a cenizas en caso de ataque a Siria. En el mismo sentido se ha expresado Irán, que cuenta con uno de los diez ejércitos más poderosos del mundo.

Por otro lado, el llamado “Ejército sirio libre” y el frente “Al-Nusra” vinculado a Al Qaeda, están matándose entre sí y al mismo tiempo están siendo reducidos de manera letal por el ejército sirio, que a diferencia de los terroristas, mantienen la unidad, organización y disciplina necesarios para vencer la contienda.

Pero la línea roja –por usar palabrería del gusto de Obama– la han marcado internacionalmente Rusia y China, y esta es la clave del conflicto en Siria, este es el motivo por el que la OTAN no interviene, por el que Inglaterra ha dado un calculado paso atrás, por el que Alemania e Italia han rechazado intervenir y por el que Israel y Turquía presionan sin descanso a EEUU para que intervenga de manera inminente.

Una vez más, para entender cómo funciona el mundo, es casi suficiente con leer a Lenin, quien acertadamente dijera sobre el imperialismo en su libro “El imperialismo, fase superior del capitalismo” que “este sistema económico obliga a cualquier potencia a desplazar o someter a otros países (o a otras potencias) si pretende obtener más materias primas o ampliar su mercado. Y si no lo hace las que sí lo hagan se acabarán haciendo más poderosas”.

Este es exactamente el motivo por el que se desarrolla el conflicto en Siria, el control de materias primas, en este caso control energético, pero no de petróleo, esta vez hablamos de gas natural. Quien controle el mercado energético del gas, es decir, la extracción y el transporte, será la potencia que ejercerá la hegemonía mundial en el siglo XXI. Intentemos resumir el conflicto del gas de la mano del profesor Imad Fawzi Shueibi[x], Presidente del Centro de Estudios Estratégicos y Documentación de Damasco, que es quien bajo mi punto de vista en diferentes artículos de investigación aporta las claves de este conflicto:

Las principales potencias mundiales mantienen una pelea despiadada por el control energético, lucha ésta que está asesinando a cientos de miles de personas inocentes desde hace años ya que el imperialismo norteamericano no sabe extender su hegemonía si no es a base de reducir países a cenizas. Aquí es donde entra en juego el conocido proyecto Nabucco de Estados Unidos[xi]. Es un proyecto para el transporte del gas, principal fuente energética del siglo XXI, por el que se está construyendo un gasoducto que recoge el gas del Mar Muerto, pasa por Turquía –donde se almacenaría–, y recorre siete países de la Unión Europea hasta llegar a Italia. Este es el proyecto que hace que Turquía sea cada día un país más dependiente de la decisiones de Estados Unidos, pues el emplazamiento en su territorio de las instalaciones para el almacenamiento harían de Turquía la principal potencia energética y económica de Oriente Medio. Por otra parte, de este proyecto también ha dependido la satanización de Mahmud Ahmadineyad y su supuesto programa atómico. El proyecto Nabucco pretendía conectar el gasoducto con Irán, y de este modo unir al país árabe al festín energético y a las ingentes cantidades de beneficios que supondría extraer su gas y unirlo a Nabucco, sin embargo, el gobierno iraní optó por firmar un protocolo con Irak y Siria convirtiéndose automáticamente en terrorista enemigo del mundo occidental. Este hecho, sumado a la creciente influencia de Rusia en Oriente Medio gracias a las “inadecuadas” actuaciones de EEUU en la zona –por llamarlas de alguna manera– que hemos descrito, han condenado el proyecto Nabucco, que estaba previsto concluirse para 2014, pero ya se ha retrasado hasta 2017, si es que llegara a terminarse.[xii]

Por otro lado están los proyectos rusos conocidos como Nord Stream y South Stream, que cuenta con la participación económica y el apoyo de Alemania, –recordar que el capitalismo alemán tiene una importante participación en Gazprom–.[xiii] El proyecto Nord Stream, ya concluido, conecta Alemania y Rusia a través del Mar Báltico y constituye la principal fuente de suministros energéticos hacia Europa, vendiendo la empresa rusa Gazprom el 41% del consumo de gas europeo. La principal fuente de gas natural para el gasoducto Nord Stream es el Campo de Yuzhno-Russkoye, en Rusia.[xiv]

Y por otro lado está el proyecto South Stream[xv], mucho más conflictivo si cabe ya que compite directamente con el proyecto Nabucco y tiene a grandes rasgos el mismo recorrido. Este gasoducto parte de nuevo de Rusia, se ramifica en Bulgaria, hacia el sur pasa por Grecia e Italia y hacia el norte pasa por Serbia, Hungría Austria y Eslovenia. Con este segundo proyecto Moscú ha pretendido dejar en ridículo al proyecto Nabucco y lo ha conseguido, asegurándose el abastecimiento energético de Europa por encima del proyecto norteamericano gracias a unos mejores precios y a unas mejores alianzas en Oriente Medio, y ha conseguido acordar la venta de gas a países tan importantes como Inglaterra, Bélgica, Grecia e incluso Turquía y Francia, aunque estos últimos con evidentes reticencias ya que apostaron por Nabucco, y de ahí que sean los principales aliados de EEUU en la guerra contra Siria.

No podemos obviar que China tiene acuerdos económicos con Rusia en la participación de la ampliación del South Stream hacia el inmenso mercado chino, y por supuesto no tiene interés alguno en conectarse al inconcluso Nabucco, ya que energéticamente pasaría a depender de Estados Unidos, idea que gusta poco al gigante asiático.

No podemos pasar por alto tampoco que según fuentes del gobierno norteamericano, Siria y el Líbano poseen en sus territorios los mayores yacimientos de gas del mundo, se ha descubierto hace pocos años un pozo de gas en Qara, cerca de Homs, que contaría con las mayores reservas sirias, de ahí que los principales combates de los terroristas se desarrollen en esta ciudad y que los principales analistas aseguren que las intenciones de EEUU en la zona no es derrocar a Al-Assad si no dividir el país.

Pero una vez firmado un convenio Irán, Irak, Siria, Líbano para el transporte del gas, existen dos opciones, y estas dos opciones son la clave de la actual guerra y la que ha determinado el posicionamiento de todos los actores en el escenario bélico mundial:

Que el gas del cinturón de Zagros en Irán, Irak, Siria y el Líbano alimente el South Stream ruso, o que alimente el Nabucco norteamericano. De ahí el interés de Washington, Israel y Turquía de invadir Siria, y la defensa a ultranza de la misma de Rusia, China, Irán y Hezbolla en el Líbano. Por tanto y resumiendo los escenarios son los siguientes:

1) Si Irán une un futuro gasoducto al South Stream a través del mar Caspio con Rusia y hacia el oeste pasando por Irak, Siria y el Líbano, recogiendo el gas de estos, y a través del Mediterráneo se une en Grecia de nuevo al South Stream, Rusia se encumbraría como principal potencia energética en gas natural del mundo, Gazprom probablemente se transformaría en la empresa más grande del planeta, y los países por los que pasa su gasoducto se verían enormemente beneficiados económicamente.

2) Sin embargo, si Estados Unidos consiguiera invadir Siria y quedarse con el gas, pronto el Líbano sería también invadido, y el gas de ambos países se conectaría en Turquía con Nabucco, siendo Irán el último paso para conectar con los yacimientos del Mar Caspio, de ahí que todos hablen de que se invade Siria para posteriormente invadir Irán. Por supuesto Israel tendría el suministro asegurado gracias a su conexión con Nabucco y los beneficios económicos para los sionistas gracias a la venta de su gas a Europa serían ingentes.

Conclusiones

Como hemos visto, Estados Unidos quiere mantenerse a toda costa como primera potencia mundial, y para ello, como bien describiera Lenin, no tiene ningún reparo en invadir países y utilizar su ejército como llave del control de materias primas en el mundo. Sin embargo, las actuaciones de Estados Unidos en los últimos años en Irak, Afganistán, Libia o Egipto han lastrado enormemente la capacidad de influencia de norteamérica en Oriente Medio, zona fundamental gracias a los grandes yacimientos de gas.

Por su parte, el imperialismo ruso está actuando de manera más inteligente que el norteamericano, y está siendo capaz de trazar alianzas allí donde Estados Unidos sólo sabe imponerse por la fuerza, el caso de Irak es el ejemplo más acabado de esto. Gracias a ello, Vladimir Putin ha sido capaz de doblegar los intereses de Washington en la guerra por el control energético mundial, y el conflicto en Siria no es más que la prueba más evidente de que nos adentramos poco a poco en el siglo en el que el imperialismo anglosajón cederá su puesto a otras grandes potencias, y probablemente cuando esté contra las cuerdas, generará la tercera guerra mundial como último recurso ante la inminente caída. La duda es, ¿ha dado EEUU por perdida la hegemonía energética del gas? ¿ha llegado el momento de iniciar esa tercera guerra mundial? en el hecho de que se desarrolle o no el ataque a Siria está la clave.

—  Referencias:

[i] Los Ángeles Time: Maliki se resiste a la llamada de Kerry para detener el flujo de armas de Irán a Siria: http://articles.latimes.com/2013/ma…

[ii] Entrevista exclusiva de RT al presidente de Siria, Bashar al Assad: http://youtu.be/pCM3gBcpEHU

[iii] Mueren 9 personas, entre ellos el gobernador local de Kunduz, en Afganistán: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/…

[iv] EE.UU. considera “acelerar retiro de tropas en Afganistán”: http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_…

[v] Ex Subsecretario de Estado: Bin Laden murió en 2001 y el 11/9 es una bandera falsa: http://www.correodelorinoco.gob.ve/…

[vi] Daniel Estulin, escritor y ex miembro del contraespionaje ruso sobre la muerte de Bin Laden: http://www.danielestulin.com/2011/0…

[vii] Prueban que Gadafi financió la campaña de Sarkozy: http://www.laopinion.es/internacion…

[viii] Un espía francés habría matado a Gadafi por orden de Sarkozy: http://www.20minutos.es/noticia/160…

[ix] Colaborador de Mohammar Gadafi: “Nosotros vamos a recuperar Libia, no tengan dudas: http://www.tercerainformacion.es/sp…

[x] El proyecto del Nuevo Orden Mundial tropieza con las realidades geopolíticas: http://www.voltairenet.org/El-proye…

[xi] Europa lanza el gasoducto Nabucco para reducir su dependencia del suministro ruso: http://www.abc.es/20090713/internac…

[xii] Nabucco: ¿fin de la ópera del gas?: http://spanish.ruvr.ru/2013_06_27/P…

[xiii] Gazprom: http://es.wikipedia.org/wiki/Gazprom

[xiv] Nord Stream: http://es.wikipedia.org/wiki/Nord_Stream

[xv] Página web del proyecto: http://www.south-stream.info/?L=1

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Alberto J. Miranda (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1983) es diseñador gráfico, analista y comunicador social. Director del diario laRepublica.es, colabora habitualmente con otros medios como RT o HispanTV.