Opinión

El pique de Piqué

octubre 11, 2016
LaRepublica.es

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El pique de Piqué

Hika Thoreau | Un mas que harto jugador de futbol (Piqué) ha decidido abandonar la selección nacional, eso sí, en diferido. Resulta que el muchacho tiene el delito de meterse contra el Real Madrid de forma habitual y acudir de vez en cuando a manifestaciones catalanistas. Ambas cuestiones imperdonables por el forofo español muy español y mucho español, aunque no se sabe si es peor enarbolar la bandera catalanista o meterse con el Real Madrid. Yo apuesto que ha sido por lo segundo.

Y es que de un plumazo todos los problemas nacionales, bien de festividad o bien de concepto se escenifican de forma perfecta en un simple juego como es el futbol. Unos medios de comunicación (cultura) hipercentralistas, cuya idea de futbol (y de país) es el Real Madrid (o simplemente la comunidad de Madrid) y que despotrican contra cualquiera que se sale de la línea madridista han calentado a la afición para que se enfrente al único que públicamente contesta sin tapujos contra el poder mediático. Así, miles de curritos muy españoles y mucho españoles que sufren la crisis de forma atroz (como el resto), ven en un millonario el gran enemigo, mientras agitan una bandera, defendida por otros millonarios, y que lanzarían contra la cabeza de cualquier otro currito que pensase diferente.

Futbol y política, ¿por qué mezclarlos? Pues porque cualquier selección nacional es política. ¿Por qué las selecciones no están compuestas por los jugadores que juegan en cada país independientemente de su nacimiento? ¿Acaso contribuye al país mas Silva que “trabaja” en Inglaterra que Messi que “trabaja” en España? Esa configuración es política, como es política que los reyes y presidentes acudan a un estadio donde se pone un himno nacional (y no otro) con una bandera nacional (y no otra) en representación de una configuración administrativa (país) y no otra. Incluso si siguiéramos, es política que los equipos de futbol puedan deber millones y las personas de a pie no, que los futbolistas defrauden al fisco o que las ayudas públicas al futbol sean notorias, en muchos casos en forma de pelotazos urbanísticos que enriquecen siempre a la casta política y empresarial.

Lo único claro es que curritos de mileurosygracias junto a parados cogerán una bandera que representa mas a los millonarios que patean el balón que a los que pagan religiosamente la entrada. Se pintarán en la cara una bandera que hoy representa mas a quienes desde el palco vip cierran acuerdos multimillonarios que a los futuros despedidos en los ERE fruto de esos acuerdos.

Así pues el millonario Piqué está deprimido porque los millonarios de Jugones han calentado a los currelas forofos para que le piten por no sentir los colores. Otros currelas forofos defienden al millonario Piqué porque no se sienten de los colores que sí sienten los millonarios de Jugones y los currelas forofos que pitan al millonario Piqué. Mientras tanto, los multimillonarios que pagan al millonario Piqué y a los millonarios de Jugones a costa de los sueldos de los forofos curritos que entienden a Piqué y también de los sueldos de los forofos curritos que pitan a Piqué, se están partiendo el culo: cuando acabe el teatro entre el millonario Piqué y los millonarios de Jugones las hostias seguirán entre los curritos mileuristasygracias que pitaban y aplaudían al millonario Piqué.

Al final los multimillonarios repartirán dividendos con los millonarios de uno y otro lado del teatro. Los espectadores, curritos y parados, seguirán cogiendo banderas con las que abrirse la crisma mientras son desangrados para alimentar la misma máquina que les entretiene en la televisión, les explota en el trabajo y les alimenta pasiones en el campo de fútbol: las tres patas de la misma máquina de poder que aplasta las esperanzas y el futuro de tantos y tantos curritos forofos… y no forofos. Sigan, sigan alimentando la máquina con mas banderas.

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