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En Andalucía solemos decir que “hay gente pa’ tó” para referirnos a alguien que hace algo muy extravagante. Un ejemplo claro de con quien usar este dicho es el protagonista de la historia contada por El Periódico, la de un joven catalán que ha decidido tatuarse la cara de Puigdemont en su nalga derecha.

En el culo, ahí llevará de por vida la cara del político un joven que asegura no ser independentista, sino apolítico. “Se trata de una broma entre colegas, me llama la atención su figura”, explica.

Asombrado, el genial tatuador Coreh López aceptó el encargo, aunque seguramente pensara igual que tú en estos momentos: “si se tatúa a Puigdemont se va a arrepentir toda su vida”.