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Queridas compañeras argentinas, desde nuestro lado del Atlántico las feministas españolas estamos siguiendo con emoción vuestra lucha por el aborto legal en el país. Vuestra lucha es la nuestra, y la de todas las mujeres del mundo. Para las feministas poco importan las fronteras. Donde sea que las mujeres sufran la opresión, la explotación, el maltrato, la muerte en abortos clandestinos, ellas son nuestro único país, en cualquier parte de mundo, tras cualquier frontera. Con vuestra movilización social de las últimas semanas en favor de la vida y la libertad de las mujeres habéis escrito otro capítulo de la histórica lucha de todas nosotras. Lo sabéis mejor que nadie.

Esta mañana nos hemos despertado con la noticia desde vuestro país de que 38 personas han decidido que no importan las vidas de las mujeres, las de las mujeres sin recursos para abortar en condiciones que, ante un embarazo no deseado, se ven empujadas a recurrir a la clandestinidad, arriesgando su vida a cambio de su libertad. Estas 38 personas, representantes políticos, son las responsables de sus muertes.

En España, como sabréis, sufrimos durante 40 años una criminal dictadura, fascista y nacional-católica, que reducía a las mujeres a su papel de reproductora, a sirvienta de su marido. Nuestras abuelas y madres la padecieron, resistieron, apoyándose unas a otras, ayudándose como fuera a reunir el dinero para poder ir a Londres cuando querían interrumpir su embarazo sin interrumpir su vida. Y sin embargo, a día de hoy, gracias a muchas feministas que trabajaron incansablemente desde muchos lugares y ámbitos, tenemos una ley que nos permite hacerlo segura y legalmente cuando decidimos no ser madres. Muchas mujeres nos hemos beneficiado de este gran avance. Las compañeras argentinas habéis sufrido un revés, todas las mujeres del mundo lo hemos sufrido. Pero no tengo la menor duda de que lo vais a conseguir, lo vamos a conseguir, como lo conseguimos en España.

La lucha sigue en Argentina para que el derecho al aborto libre y seguro sea ley, y en España para que siga siéndolo. Porque, dejadme que os cuente, cuando los hijos y nietos de la víbora fascista volvieron al poder en España quisieron arrebatarnos nuestra ley a las mujeres españolas. Pero no pudieron. Como vosotras, tomamos las calles y defendimos nuestras vidas y derechos. Nuestra libertad, la de las mujeres, es una amenaza constante para quienes nos quieren maniatadas a la maternidad y a la servidumbre en el hogar, y si no nos prefieren muertas. Es por esto que, con o sin leyes tan necesarias como la del aborto que protejan nuestras vidas, esta gentuza siempre va a ir a por nosotras, lo seguirán intentando hasta que les dejemos sin fuerzas, sin capacidad política para decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Las feministas sabemos que la lucha de las mujeres es dura de pelar. Venimos haciendo camino al andar – como decía el poeta – desde hace 300 años en todo el mundo. Y aquí seguiremos 300 años más. La que libramos es una guerra larga, una carrera de fondo.

Las mujeres y hombres que os habéis movilizado en Argentina para no seguir viendo como mueren vuestras amigas, hermanas y compañeras en abortos clandestinos estáis salvando vidas. Entre todas y todos conseguiremos una ley para vosotras. Lo saben incluso las 38 personas que ayer condenaron a más de vosotras, a más de nosotras a la muerte. Cuando esta ley llegue, muchas vidas habrán sido salvadas. Y después la lucha continuará, como continúa hoy. En España, en Argentina, en toda Latinoamérica y el mundo. Hoy es un día duro para todas las feministas y mujeres del planeta. Seguirán muriendo mujeres, pero estamos en la vía correcta para salvarnos la vida. Son inmensos el orgullo y la emoción que sentimos al veros en las calles, al acompañaros en esta reivindicación central del feminismo, para la libertad de las mujeres. Desde España queremos daros las gracias y transmitiros todo nuestro apoyo. Será ley, compañeras. Ya queda menos.

Marina Pibernat Vila
Marina Pibernat Vila, nacida en Girona en 1986. Estudió historia y antropología sociocultural. Feminista y comunista. Actualmente es miembro de la Comisión del Centenario de la Revolución Socialista de Octubre.