Opinión

Primarias, primarios y primos

septiembre 30, 2018
Manel Marco

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Primarias, primarios y primos

No ha pasado mucho tiempo desde que la izquierda asumió las primarias para elegir candidatos/as dejando de lado los procesos internos utilizados hasta el momento. Unos procesos que podían ser más o menos justos y que, incluso a pesar de los conflictos que se derivaban de la elección de su normativa, teníamos la capacidad de cambiarlo a través de la organicidad, o al menos la esperanza.

Hoy a lo máximo que podemos aspirar los/as militantes es a elegir presidente de la comunidad de vecinos, porque en nuestras organizaciones políticas los candidatos son elegidos por quien controla los mass media. Pero no solo eso, aunque no sea de forma tan directa, también tienen el poder de imponernos líderes, secretarios y coordinadores. ¿Quién iba a elegir a un desconocido conociendo al chaval de la tele?

El caso es que algunos de los impulsores de tal estafa son los mismos que ahora se pasan las primarias por el arco del triunfo. ¿Para qué perder el tiempo cuando ya están en el puesto? Aupados por los medios del capital, con un nombre como marca y con un ego a la altura de su anticomunismo, son capaces de chantajear a organizaciones políticas exigiendo elegir a dedo “su lista”. Gente de confianza o de la famiglia -diría yo-, que aspiran a gobernar sin responder a un programa, pues como dijo Carmena una vez pasadas las elecciones, es un conjunto de “sugerencias”. Gobernar para “la gente”-dicen-, algo tan abstracto que se traduce en gente como la que ha pegado el pelotazo en Madrid. ¿De verdad alguien esperaba que estos iban a pararle los pies a quienes les han puesto ahí? ¿Qué pinta la izquierda de faldera de alguien que se dirige a los empresarios con un “tranquilos, que no soy comunista”?

El caso es que son los mismos que nos acusaban de ser ortodoxos y rancios, de ser la muletilla del PSOE y de no estar a la altura del momento histórico en que iban a asaltar los cielos (casi nada). Reconozco que ante tanto acoso y derribo llegué a pensar si en verdad éramos un conjunto de seres primarios e inadaptados a los nuevos tiempos. Pero viendo que nuestras condiciones de vida no han hecho más que empeorar desde el momentazo histórico, y que los únicos que han mejorado han sido estos personajes, la cosa está muy clara: hemos estado haciendo el primo. Lo malo es que a pesar de tenerlo claro, seguiremos sin una opción electoral mínimamente de izquierdas, y lo peor de todo es que al paso que vamos nos dejarán hasta sin organización. Y con la que nos está cayendo. ¿Vamos a permitirlo?

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