Sociedad

Conoce todos los tipos de persianas que existen en el mercado

23/07/2019

Conoce todos los tipos de persianas que existen en el mercado

 

 

Existen muchas clases de persianas: venecianas, verticales, estores, enrollables… Cada modelo tiene unas características determinadas, por lo que conviene saber muy bien cuáles son, para encontrar el que mejor se adapte a nuestras necesidades. En cualquier caso, siempre se puede acudir a persianasenrollables, para encontrar persianas hechas a medidas.

 

Interiores y exteriores

 

Las persianas aparecen en Europa a partir del siglo XVIII. Su nombre nos evoca a Persia, precisamente su país de procedencia. Inicialmente, el sistema más utilizado era el de las persianas interiores, cuya función era y es el control del paso de la luz, y la protección de la privacidad visual dentro de los hogares.

 

Las persianas exteriores, en cambio,  suelen fabricarse para cumplir otras funciones, además del control lumínico y de privacidad. Son un buen elemento de control térmico y sonoro, especialmente, si las lamas (láminas que encajan unas con otras hasta formar la persiana) tienen su interior cubierto con un material aislante. También protegen de la lluvia aunque no ofrezcan un nivel de estanqueidad total, pero sí limitan, significativamente, su acción sobre las ventanas.

 

Aunque ambos tipos tienen un mismo fin, si es cierto que las interiores suelen tener un componente estético y de creación de ambientes, mucho más acusado.

 

Las persianas enrollables

Probablemente, el sistema más habitual en la fabricación de persianas exteriores es el enrollable, que se basa en que las lamas van enrollándose hasta quedar dentro de un cajón que las aloja (estos cajones generan puentes térmicos y sonoros que es necesario corregir para evitar las molestias y pérdida de confort que suponen en la vivienda).  Los sistemas de apertura y cierre son diversos, predominando los siguientes:

 

  • La cinta: es de un material, normalmente sintético y de gran resistencia que transmite, mediante la acción humana de tirar, o aflojar, el movimiento para subir y bajar la persiana. La cinta se aloja en un pequeño cajetín situado en la parte inferior de donde está instalada. Este sistema es el más económico, y uno de los más extendidos, aunque tiene el inconveniente que las cintas, con el uso y el paso del tiempo, se van degradando y ensuciando teniendo que reemplazarlas.

 

  • La manivela: con este sistema hay dos opciones el que actúa sobre una eslinga de acero y el de cremallera. En ambos al girar la manivela se transmite una fuerza que llega al tambor donde se enrolla la persiana para hacer subir o bajar las lamas. En el caso de la eslinga de acero esta va enrollándose, o desarrollándose, en el cajetín donde se encuentra la manivela, y en el sistema de cremallera, técnicamente muy superior, el movimiento de la manivela va vinculado a un engranaje que transmite, según la dirección de giro, los movimientos de subida y bajada.

 

  • Eléctrico: este sistema se complementa gracias a la instalación de un motor eléctrico en el eje, o en un lugar dentro del cajón que mediante el sistema de transmisión habilitado, actúa sobre tambor donde se enrolla la persiana, accionándose mediante unos pulsadores eléctricos. Este sistema permite, además, la versatilidad de poder adaptarse a los nuevos sistemas domóticos, que permiten, a distancia, y mediante un ordenador u otros equipos informático-digitales de idéntica eficacia, subir y bajar las persianas.

 

Otros sistemas

Además de los sistemas enrollables son también frecuentes otros sistemas, realizados con los más diversos materiales (desde el aluminio, a las telas y tejidos sintéticos, pasando por los materiales de tipo plástico).

 

  • Entre estos sistemas figura el de hojas, que es ciertamente idéntico al de las ventanas, diferenciándose de éstas en que llevan unas lamas regulables o fijas, en vez de cristales. Este tipo de sistemas tiene la ventaja que al no ser necesario el cajón, no debe atenderse la posibilidad del puente térmico y sonoro que genera este elemento. Sin embargo, no pueden asociarse a sistemas domóticos.

 

  • Las persianas venecianas están formadas por un número de elementos que al subir se van agrupando. Normalmente el movimiento de subida y bajada es a través de un sencillo sistema enrollable.

 

  • Los estores son láminas de aluminio con un sistema que modula su inclinación, permitiendo con ello una mayor, o menor, entrada de luz. Están muy extendidas, y su funcionalidad las han convertido en las preferidas en edificios públicos y de negocios. Al igual que todas pueden enrollarse, siendo sus lamas muy finas y con un cierto grado de curvatura, para ajustarse mejor, tanto para los movimientos de subida y bajada como de giro.

 

  • Las persianas de interior vertical es un sistema parecido al anterior, diferenciándose en que las lamas o tiras textiles, están situadas verticalmente.

 

  • Las persianas sobre rieles suelen tener los paneles de tejido y no disponen de movimiento de subida y bajada, solo lateralmente, desplazándose los paneles con dicho movimiento para permitir una mayor, o menor, entrada de luz a la estancia.