Tecnología

¿Cómo saber qué tipo de repetidor es el más adecuado?

30/12/2020

¿Cómo saber qué tipo de repetidor es el más adecuado?

Los amplificadores o repetidores de cobertura móvil son elementos que cada vez son más habituales en las viviendas o establecimientos, debido a que ofrecen cobertura, y de esta manera, permiten tener señal móvil, además de acceso a Internet.

En la actualidad, tanto la telefonía móvil como Internet son dos aspectos que se han convertido en prácticamente indispensables en el día a día de las personas. Precisamente por este motivo, es tan importante contar con una buena cobertura para tener acceso a ambas cosas sin ningún tipo de problema. Lo cierto es que, hoy en día, estos aspectos se utilizan para prácticamente todo y para que puedan funcionar de manera correcta en cualquier rincón, es necesario saber qué tipo de repetidor-amplificador se necesita en casa caso.

Hay que tener en cuenta que ahora existen diferentes tipos, no obstante, a la hora de elegir el mejor amplificador es muy importante que se tengan en cuenta ciertos factores, además de conocer cómo funcionan este tipo de aparatos. 

¿Cómo es un amplificador?

Para entender a la perfección cómo es un amplificador, lo primero que hay que saber es cómo funcionan. En este sentido, hay que decir que, tal y como su nombre indica, estos aparatos lo que hacen es amplificar la señal que reciben del exterior y, posteriormente, la emiten en el interior de la vivienda o local en el que hayan sido instalados. 

Sabiendo esto, hay que mencionar que este sistema es muy sencillo, puesto que se compone de cuatro elementos básicos. De esta manera, lo primero que hay que destacar es la antena exterior, que tal y como se ha mencionado, es la que se encarga de recibir la señal que llega desde las torres de telefonía que han sido instaladas en la vía pública.

Por otro lado, hay que hablar del propio repetidor, es decir, el dispositivo que amplifica dicha señal y, seguidamente, está la antena interior, la encargada de emitir la señal en la vivienda o local. Finalmente hay que mencionar los cables, que permiten que se conecten ambas antenas, tanto la exterior como la interior, con el repetidor.

Una vez esté todo el sistema instalado, la amplificación de la señal permite que se puedan llevar a cabo llamadas por el teléfono desde cualquier rincón sin problemas, así como tener conexión a Internet. Esta conexión puede ser de dos modalidades, según si se tiene repetidor 4G o bien de 3G, puesto que no hay que olvidar que los repetidores se categorizan en función del número de frecuencias que pueden amplificar, siendo el más básico de una y pudiendo llegar hasta cinco.

4G, el formato más popular

A pesar de haber varios formatos como se ha comentado, hay que decir que el 4G es uno de los más utilizados, precisamente porque es el más común cuando se busca una buena conexión a Internet, ya sea en una vivienda o en un establecimiento. Sin embargo, hay que decir que actualmente, existen algunos teléfonos, principalmente de alta gama, que también están configurados para poder realizar llamadas a través de este canal. 

Qué se debe tener en cuenta para elegir un amplificador

En el momento que se necesite un amplificador, es esencial tener en cuenta una serie de aspectos para saber que se está escogiendo el más adecuado en cada caso. De esta manera, lo primordial es detallar la ubicación de la vivienda o establecimiento, ya que contar con un buen repetidor dependerá de si se encuentra en una zona urbana o rural. En la primera, se necesitarán más canales, ya que hay muchos más usuarios que necesitarán el uso de la conexión, de ahí que lleguen un mayor número de operadoras, algo que no ocurre en las zonas rurales.

De igual modo, hay que fijarse bien en cómo es el espacio en el que se va a instalar el repetidor, independientemente de que sea una casa o establecimiento comercial, por lo que hay que cuidar hasta el último detalle para poder disfrutar de una buena conexión.

Otro aspecto a tener en cuenta es la intensidad que tiene la señal en la zona determinada, para saber si verdaderamente llega bien desde el exterior; y para finalizar, saber qué tipo de conexión de datos hay que amplificar.