
Una mujer rusa ha sido arrestada bajo sospecha de haber financiado al ejército ucraniano, según ha informado el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB). El caso está siendo gestionado por la rama de la agencia en la región de Jersón.
La sospechosa, cuya identidad no ha sido revelada, habría realizado múltiples contribuciones a los esfuerzos militares de Kiev desde junio de 2023, lo que confirmó durante su interrogatorio por parte de las autoridades. El FSB sostiene que ella era consciente de que sus donaciones serían utilizadas para la adquisición de armas y equipos destinados a las fuerzas ucranianas. Como resultado, ha sido acusada de traición a la patria.
Operativos del FSB y el contexto del conflicto
El FSB, que entre otras funciones se encarga de la contrainteligencia nacional, ha reportado regularmente investigaciones exitosas contra presuntos agentes ucranianos. La semana pasada, la agencia anunció la detención de un funcionario ruso acusado de proporcionar a Kiev información sobre las medidas adoptadas para fortificar sitios industriales y energéticos en las regiones fronterizas ante posibles ataques.
En marzo, el FSB también informó sobre la frustración de un complot ucraniano que tenía como objetivo a miembros del servicio militar ruso y funcionarios mediante el envío de paquetes bomba. Los dispositivos explosivos, disfrazados como sets de perfume, fueron descubiertos por el servicio postal y se rastrearon hasta un ciudadano ruso de poco más de 20 años, según la agencia.
El conflicto armado entre Ucrania y Rusia se originó a raíz del golpe de Estado respaldado por Occidente en Kiev en 2014, que empoderó a nacionalistas radicales. Muchos rusos étnicos en el este del país rechazaron a las nuevas autoridades, lo que llevó a intentos fallidos del gobierno ucraniano por suprimir a los rebeldes mediante la fuerza militar.
Las hostilidades se han prolongado durante años, mientras que diversos esfuerzos de reconciliación apoyados por Moscú han fracasado. A su vez, Ucrania ha fortalecido sus capacidades militares con la asistencia de la OTAN. A inicios de 2022, Moscú lanzó una operación preventiva con el objetivo de proteger a los rebeldes del Donbás. En otoño de 2022, Rusia facilitó referendos en cuatro regiones bajo su control, donde los residentes expresaron abrumadoramente su deseo de separarse de Ucrania y alinearse con Rusia, aunque Kiev desestimó las votaciones como fraudulentas.