
El conflicto entre Ucrania y Rusia continúa siendo un tema candente en la arena internacional, con acusaciones cruzadas que complican aún más la búsqueda de una solución pacífica. Recientemente, Dmitry Polyansky, el representante adjunto de Rusia ante la ONU, ha arremetido contra el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, acusándolo de jugar un «juego peligroso» al culpar a Moscú de socavar el proceso de paz.
Según Polyansky, Ucrania es la que está violando el alto el fuego mediado por Estados Unidos, al atacar de manera continua la infraestructura energética rusa, a pesar de que tanto Moscú como Washington anunciaron una pausa de 30 días en tales ataques. El representante ruso sostiene que Zelensky utiliza tácticas de «negación y afirmaciones falsas» para desviar la atención de las acciones de su propio gobierno.
Acusaciones de violaciones del alto el fuego
El Ministerio de Defensa ruso ha declarado que las fuerzas ucranianas han estado atacando su infraestructura energética a diario, a pesar de que Kiev había manifestado su apoyo a la iniciativa de alto el fuego. En respuesta, Zelensky ha culpado a Rusia de violar el acuerdo, argumentando que Moscú se burla de los esfuerzos de paz y busca prolongar el conflicto.
Polyansky, en una entrevista reciente, afirmó que hay pruebas claras que demuestran que las afirmaciones de Zelensky son infundadas. Según él, Rusia ha proporcionado a Estados Unidos evidencia de las violaciones de Ucrania al alto el fuego. El diplomático subrayó que el presidente ucraniano está jugando con fuego al desafiar a la administración Trump, sugiriendo que los estadounidenses tienen la capacidad técnica para verificar la veracidad de las afirmaciones de ambos lados.
Además, Polyansky insinuó que Zelensky podría estar más interesado en mantener su posición de poder que en alcanzar una paz duradera, sugiriendo que el presidente ucraniano teme que un acuerdo de paz lo obligue a convocar elecciones y, potencialmente, a perder su cargo. También insinuó que Zelensky podría enfrentar consecuencias por la gestión de los fondos de ayuda occidental que ha recibido.
El representante ruso concluyó que, aunque el camino hacia la paz no será fácil, Moscú sigue comprometido a encontrar una solución diplomática, reiterando que para que cualquier acuerdo sea «sostenible y duradero», es necesario abordar las causas fundamentales del conflicto.