Internacional

Intervención de los comunistas rusos en el encuentro con Putin

septiembre 27, 2016
Rubén Pérez

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Intervención de los comunistas rusos en el encuentro con Putin

Servicio de prensa del PCFR | Traducido del ruso por Íñigo Aguirre.

El 23 de septiembre tuvo lugar un encuentro de los líderes de los partidos con representación parlamentaria con el presidente de Rusia, V.V. Putin. En el encuentro intervino el presidente del CC del PCFR, G.A. Ziugánov. Publicamos el texto completo de su intervención.

De la gente que hay hoy aquí reunida dependen dos de las cuestiones fundamentales para el país: En primer lugar cómo conservar la estabilidad. En segundo lugar cómo preservar la cohesión social. Sin resolver estas dos cuestiones será imposible sobreponerse a las consecuencias de la crisis.

Felicitamos a S.E. Narishkin (expresidente de la Duma. N de la T.) por su nuevo cargo. En mi opinión su trabajo en la Duma fue muy eficiente, sabiendo cómo dialogar y encontrar soluciones plausibles. Su trabajo con el resto de partidos ha sido correcto y profesional. De modo que el señor V. Volodin tiene de quién tomar ejemplo. Al menos, yo si estuviera en su lugar imitaría el estilo y la experiencia de trabajo de Narishkin.

La opinión del presidente del país sobre la situación general ya la hemos oído. Al igual que oí con máxima atención su discurso en la Asamblea Federal en diciembre. Entonces usted dijo textualmente que las elecciones deberían celebrarse de modo que el país confiase en ellas. Luego cuando vino a la Duma, se dirigió a todos los partidos con el llamado de convertir las elecciones en una competencia de candidaturas y programas.

Nosotros estuvimos abiertos a un diálogo profesional en todos los ámbitos. Teníamos un equipo competente y fuerte, como ha venido demostrando la actividad del PCFR en la anterior legislatura. Desarrollamos leyes sobre la política industrial y la planificación estratégica. Hemos apoyado a las empresas populares. Hicimos propuestas bien fundamentadas sobre las políticas a desarrollar en el sector de la ciencia, la educación, la salud, el mantenimiento de las pensiones, la política juvenil, etc.

Por desgracia el esquema político existente no nos ha permitido llevar a cabo un diálogo normal. Considero que eso es algo muy negativo. La competencia de equipos y programas podría haber ayudado al país a encontrar soluciones aceptables. En las condiciones actuales eso es algo de vital importancia. Estamos extremadamente preocupados por la situación socio-económica. He participado en casi 500 encuentros con la gente, y debo decir que hoy en Rusia de cada cien personas, 72 viven con 15 mil o menos rublos al mes (1€= 71 rublos). Incluso los “niños de la guerra” para quienes la Duma se negó a aprobar una ley específica, reciben de media 12 mil rublos, llevando una subsistencia deplorable. El proyecto de ley que preparamos sobre los “niños de la guerra” debe ser aprobado sin falta como primera medida. Para su ejecución basta con 120 mil millones de rublos. Eso es algo perfectamente asumible para los presupuestos del país incluso en la crisis actual.

Quisiera llamar la atención de mis colegas aquí presentes sobre el hecho de que no fueron las hordas hitlerianas las que acabaron con la URSS, sino que esta fue destruida con la ayuda del nacionalismo, la rusofobia y el antisovietismo. Ucrania la han incendiado del mismo modo, ensañándose con los comunistas, declarando la guerra a los monumentos, y luego a todo lo ruso. Por suerte en Rusia eso no se da, aunque hay una serie de tendencias que despiertan gran preocupación.

En el transcurso de esta campaña electoral una serie de dirigentes del PCFR se han visto sometidos a una feroz persecución, como no habíamos visto hasta ahora. Así hicieron con Obújov, al que retiraron de la carrera electoral bajo un pretexto infundado. Lo mismo vimos con Soloviov y L. Kaláshnikov, uno de los mayores expertos en política internacional que se presentaba en su tierra natal en Togliatti. Finalmente ganó claramente en el mayor distrito industrial, en Avtozavodski, mientras que en las zonas rurales recibió tres veces menos votos. ¿Acaso eso es creíble?

Algo similar se dio con el almirante Komoyedov en Crimea y Sebastopol, así como en la región de Kaliningrado donde siempre habíamos obtenido buenos resultados. Y hete aquí que “de repente” un almirante tan ilustre, que tanto ha hecho por respaldar al Ministerio de Defensa, no ha podido obtener escaño, ni siquiera por los votos a las listas de partidos.

Y qué decir de la situación en Moscú, donde contra el dirigente de la organización capitalina del PCFR Valeri Rashkin, se editaron cinco despreciables periodicuchos, como en su día hicieron contra mí con el periódico “Dios no lo quiera”. En 1996 en las presidenciales, ese periódico cuyo único fin era atacarme, estaba impreso en Finlandia, ya que aquí se avergonzaban de publicar algo así. Hoy día basura como esa se edita en Rusia, mientras que las fuerzas del orden no encuentran ni a quienes han hecho el encargo, ni a los que lo han hecho realidad.

En lo que respecta a las repúblicas nos encontramos con un escenario bastante extraño. Presten atención en el modo en que han votado dos repúblicas vecinas como son Bashkiria y Tataristán. En el primer caso nuestro resultado fue del 18’6%, mientras que en el segundo fue de 4’6%. Lo mismo pasó en otras dos repúblicas vecinas, Mordovia y Mari-El. Allí obtuvimos 5’1% y 27’3% respectivamente. Es decir, al PCFR se le ha privado de sus votos en una serie de regiones. Allí lo que habido solo puede ser calificado de “elecciones criminales”. Dudo de que se hayan llegado a contar los votos siquiera.

En esa “zona criminal” también entran Daguestán, Rostov, Nizhni Nóvgorod, Samara. En Nizhni Nóvgorod desarrollaron todo un completo entramado delictivo, que a decir verdad me ha dejado estupefacto. Confieso que infiltramos en él a uno de nuestros hombres, para que grabase en vídeo cómo funcionaba. Es imprescindible encargar a los servicios secretos que comprueben los hechos y que garanticen la seguridad de nuestro hombre, quien se ha estado jugando la vida.

El PCFR efectuó un recuento paralelo de los votos, para lo cual creó su propio sistema electrónico. Nuestros datos del Lejano Oriente y de Siberia oriental casi coincidían con los primeros resultados oficiales. Mostraban un 37% para “Rusia Unida”, un 22% para el PCFR, un 17-18% para el PLDR y un 10-12% para “Rusia Justa”. Pero luego nuestros datos no coincidieron para nada con los oficiales. Las cifras crecían solo para “Rusia Unida”, mientras que el resto de partidos perdían apoyos.

Sirva como ejemplo el distrito Scholkovski de la región de Moscú. Allí nuestra candidata era N. Yeremietseva, una mujer inteligente, periodista. Iba ganando con una distancia de 10-15%. Pero por la noche el escrutinio se detuvo. En la mañana resultó que nuestra candidata perdía por un 10%.

Quisiera hacer especial hincapié en la seguridad del país. Nombraré dos colegios electorales. En el distrito de la Universidad de Moscú está el colegio nº 2765. Es una zona elitista, en donde “Yabloko” y “PARNAS” juntos han sumado más del 40%. Es algo que me alarma especialmente, por cuanto son fuerzas que no tiene nada en común con los intereses nacionales de Rusia. Una situación similar se pudo observar en el distrito Dolgoprudnenski de la región de Moscú, donde está ubicado el Instituto físico-técnico más importante. Allí “Yabloko” y “PARNAS” sacan casi el 45%.

Hay que reflexionar sobre el alarmante dato de la baja participación. En Moscú y San Petersburgo acudió a las urnas una tercera parte del censo, siendo que son nuestras capitales en las que debiera mirarse todo el país.

Les invito ahora a dirigir su atención sobre uno de los principales resultados de las elecciones. Por el partido gobernante en el 2007 votaron casi 45 millones de personas. En esta ocasión, según la estadística oficial, solo 28,5 millones. La pérdida es de 17 millones. Eso tiene sus causas. Si en el 2012 los tiempos de crecimiento del PIB eran del 3’4%, el año pasado fue de un -3’7%. El partido en el poder no ha sabido consolidar la sociedad en esta época de crisis. Y eso es algo frente a lo que han reaccionado los ciudadanos.

Conozco bien la historia de Rusia, he escrito al respecto extensos trabajos. Mi libro “La globalización y el destino de la humanidad” está traducido a los principales idiomas del mundo. En Rusia mucho depende de la autoridad de la primera figura del país. Sin un poder vertical fuerte, sin justicia, espiritualidad y colectivismo Rusia no puede existir. Pero su autoridad lo es de todo el país y no puede estar al servicio de un partido. Es algo de vital importancia para todos nosotros.

Ahora está tratando el modo de nivelar la situación en la Duma. Seguramente es algo que puede hacerse, pero de acuerdo a la Constitución actual, usted tiene más atribuciones que las que tuvo cualquier secretario general del PCUS, y el doble de las que tiene el presidente de los EE.UU. Mucho dependerá de su posicionamiento en un futuro cercano. Su orientación patriótica en política exterior encuentra un gran apoyo, pero la línea económico-financiera sigue siendo liberal. De continuar así, pronto no habrá como seguir financiando la industria armamentística, ni la ciencia ni la educación. Es imprescindible buscar una solución y nosotros estamos dispuestos a poner todo de nuestra parte para que así sea.

Para nosotros esto es algo de importancia capital, puesto que el poder ejecutivo descansa totalmente sobre sus hombros. El poder legislativo está actualmente bajo control absoluto de “Rusia Unida”. Aunque el resto de los otros tres grupos aunasen sus fuerzas, solo daría como mucho para dirigirse al Tribunal Constitucional. Hay muchas personas que se han visto fuera del trabajo parlamentario. Son personas influyentes, bien relacionadas, que tiene capacidad de influir en la opinión pública y en su estado de ánimo. Me gustaría que trabajasen de un modo constructivo. Es algo excepcionalmente importante, porque la tensión con el actual presupuesto irá en aumento.

El año que viene se cumple el centenario del Gran Octubre. Juntos debemos encontrar solución a los problemas existentes. Vuelvo a repetir. No fueron los nazis quienes acabaron con la URSS, sino el antisovietismo, la rusofobia y el nacionalismo. Esa misma rusofobia, antisovietismo y nacionalismo que han entregado en bandeja Ucrania a manos de los banderistas y agentes de la CIA.

Debemos conservar todos el sentido de la responsabilidad. Y estamos dispuestos a aportar lo que sea necesario para sumar nuestro talento y a nuestros cuadros. Seguimos manteniendo a los especialistas que gozan de mayor autoridad, incluyendo a los que han trabajado en los comités de la Duma. Hemos preparado nuevas leyes en apoyo de la educación y la ciencia. Contamos con una experiencia única de trabajo con las empresas populares. El sovjoz “Zvenigorski” es el mejor de Europa: venció en la Feria de Frankfurt, obteniendo todas las medallas de oro y siendo reconocido como el mejor de Europa.

Estamos estudiando meticulosamente la experiencia de China y Bielorrusia. Los chinos tras la URSS ocupaba el segundo lugar. La Unión Soviética en los 30 años de modernización leninista y estalinista marcó unos tiempos de crecimiento anual del 16’4% Los chinos, siguiendo las reformas de Deng Xiaoping, llegaron al 12%. Ellos no se pusieron a ajustar cuentas con su pasado, sino que se centraron en mirar hacia adelante y hacia arriba.

Utilicemos lo mejor de la experiencia internacional para avanzar. Estamos dispuestos a sacrificarnos al máximo para servir a Rusia, pero queremos ver a un gobierno fuerte y digno, con un programa real de superación de la crisis.

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