Sociedad

Ligar antes vs ligar ahora: ¿cómo hemos cambiado?

28/04/2017
Foto del avatar

author:

Ligar antes vs ligar ahora: ¿cómo hemos cambiado?

El de la seducción siempre ha sido un arte complejo, pero hoy en día las herramientas parecen haberse multiplicado. Atrás ha quedado el intercambio de cartas de amor o las originales fórmulas que la imaginación creaba cuando no había otros medios.

Un ejemplo son las tarjetas para escoltar (acompañar a casa) que se usaban en el siglo XIX, y que, en poco espacio, debían hacer alarde de creatividad y claridad, sin perder el resto y con cierto humor.

Los métodos usados por nuestros abuelos, por otra parte, estaban siempre bajo la lupa de una Iglesia que no apenas permite salirse un ápice de la doctrina y de sus normas morales. Se aprovechaban las fiestas populares, como ferias y romerías, para acercarse a una joven (eran siempre ellos quienes debían llevar la iniciativa). Y si ese acercamiento prosperaba, antes de ir más allá había que pedirle permiso al padre.

Los padres de los jóvenes de hoy lo tuvieron menos difícil que los suyos, pero es hoy cuando parece que ligar es más fácil que nunca, se tenga el objetivo que se tenga. Es por las herramientas que se utilizan, sí, pero también porque se juzga menos lo que hacen los demás. Cada uno vive su vida como quiere y puede, mientras no haga daño a nadie.

La imagen, importante

Siempre ha tenido relevancia, puesto que es el aspecto físico lo que da a alguien los primeros datos de uno mismo. El cuidado de la imagen ha generado obsesiones desde tiempos remotos, y hoy día esta preocupación parece haber alcanzado su punto álgido.

No se trata solo de la imagen que difunden los medios de comunicación, especialmente a través de la publicidad. Hoy día nos exponemos mucho a los demás a través de las redes sociales, y el compartir contenido con idea de que gusten y sean comentados responde a un manifiesto deseo de aprobación social. Será más fácil si se entra en los cánones, no hay más que ver los disparos que algunos sueltan desde el anonimato de Twitter o Facebook, con insolencia y descaro, cuando ven a algo o alguien que no les gusta.

Hay que reconocer, por otra parte, que el debate que se crea en las redes sociales sirve también para romper lanzas, normalizar ciertas imágenes y ampliar los cánones. Convivimos y aceptamos nuevos términos como el de gordibuena o fofisano, a la vez que se promueve una alimentación sostenible y saludable que combata la ola de sobrepeso. Todo es posible.

También era antes impensable acudir a una entrevista de trabajo con un piercing (esto aún no se ha terminado de superar) y los tatuajes en chicos eran propios de un delincuentes con los que nadie, aparte de una chica de “costumbres relajadas” querría estar. No hay que más que dar un repaso a las imágenes de tatuajes para hombres para ver a cantantes, futbolistas, personalidades políticas y otros referentes los llevan.

Estudiar las artes de la seducción

Nuestros abuelos y padres no tenían a su disposición tanta información como ahora y, aunque la hubieran tenido, muchos ni siquiera sabían leer para poder acudir a ellas. Por aquellos entonces, se tenían que conformar con lo que sus padres, hermanos o amigos les quisieran contar, con mucho pudor a plantear ciertos temas por si se les acusaba de indecentes.

Hoy día, sin embargo, los buscadores devolverían resultados para prácticamente cualquier tema que se preguntara en materia amorosa. La web GirlTest, por ejemplo, recoge una lista con las 21 preguntas curiosas: ¿cómo te describirías en cinco palabras?, ¿usarías si pudieras la habilidad de leer el pensamiento?, ¿cuáles tu animal espiritual?, etc. Es un juego para chicas que propone 21 preguntas para conocer mejor a un hombre.

Habría que incluir aquí, por supuesto, los consejos para seducir a otra persona, para volverla loca en la cama, para que una primera cita tenga éxito o para superar una relación que ha terminado. Si bien será el “mundo real” el que dé la mejor lección, es mejor enfrentarse a la situación con algo de información que hacerlo en blanco.

Las webs de contactos como gran paradigma

Todo empezó con los chats online o con los programas de mensajería instantánea que mantuvieron horas ante la pantalla a quienes hoy superan los “veintilargos”. Pero hoy las opciones van mucho más allá.

Las páginas webs de contactos facturan millones de euros al año, y tienen ante sí un futuro prometedor. Las hay para encontrar pareja estable, para buscar un encuentro sexual esporádico o incluso para tener una aventura extramatrimonial. Y, dentro de las diferentes variedades, las enfocadas a heterosexuales, gays o lesbianas.

Tal es el catálogo que han surgido incluso otras páginas útiles para poder moverse en las de contactos como pez en el agua. Están los buscadores que ayudan a buscar la mejor opción según el perfil o las que dan consejos sobre cómo rellenar el perfil o elegir la foto adecuada.

Con todo, habrá quien diga que se ha perdido magia, pero también quien ha podido superar trabas como la timidez o las dificultades para encontrar a alguien en función de las expectativas.