Sociedad

Los problemas que hombres y mujeres enfrentan durante el sexo

28/08/2017
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Los problemas que hombres y mujeres enfrentan durante el sexo

El sexo es una de las actividades en pareja más placentera. Pero también puede presentar inconvenientes que resultan difíciles de superar, en especial, cuando uno de los dos integrantes está experimentando problemas asociados con la actividad.

Pueden aparecer sin previo aviso y cambiar las reglas de los encuentros de forma temporal. Pero también generan ansiedad en quien experimenta algunos trastornos y puede convertir al sexo en algo no tan placentero.

Por fortuna, casi todos los problemas más frecuentes, tanto para el hombre como para la mujer, suelen tener soluciones sencillas. Solo es necesario definir el trastorno que te encuentras atravesando, conversarlo con tu pareja y buscar ayuda profesional.

Existen varios problemas en la sexualidad. A continuación desarrollaremos algunos de ellos.

La anorgasmia

Muy pocas personas han escuchado de esta condición, por esa razón, resulta complicado que quien la experimente entienda lo que está atravesando. La mayoría de los problemas sexuales tienen causas psicológicas, y este es uno de ellos. Los expertos de psicologíamadrid.es nos explican que es la anorgasmia y cómo enfrentarla.

La verdad es que casi todas las mujeres lo han experimentado en algún momento de su vida. Se trata de la incapacidad de llegar al orgasmo. Este trastorno hace que la mujer no experimente su completa satisfacción, y puede generar problemas en parejas. Las causas de la anorgasmia son variadas y cada una de ellas debe ser evaluada para conocer de dónde proviene el problema.

La presencia de la anorgasmia puede producirse como consecuencia del entorno social de la persona, de su mentalidad o incluso de su genética. También puede producirse cuando la mujer se encuentra consumiendo medicamentos bajo tratamiento médico, o cuando ingiere algunas bebidas alcohólicas.

Algunas enfermedades evitan que la mujer alcance el orgasmo durante el acto sexual. Incluyen alteraciones ginecológicas, endocrinas o vasculares vaginales. Si sospechas que se trata de alguna de estas enfermedades, debes visitar a un especialista que pueda manejar el problema de forma adecuada.

La falta de información sobre el cuerpo de la mujer y su correcta excitación puede hacer que el acto termine antes de que la mujer llegue al clímax. También existen múltiples creencias que resultan un poco dañinas. Una de las más populares es pensar que una vez que el hombre llegue a su orgasmo, el encuentro sexual acaba.

Pero es mucho más común que la anorgasmia se presente como resultado de conflictos psicológicos. En especial, cuando la sexualidad continúa siendo un tema un tanto tabú en la sociedad. Si en la cultura de la mujer, la sexualidad no está bien vista, puede que ella se sienta incómoda o que experimente ansiedad durante el encuentro. También influyen otros aspectos como baja autoestima,

Falta de apetito sexual

Otro problema en la mujer es la falta de deseo sexual o, al menos, suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. La falta de deseo sexual, al igual que la anorgasmia, puede ser superada con un tratamiento psicológico específico. Pero es necesario que quien presenta este trastorno conozca las características de la falta de deseo sexual y entienda de dónde proviene el problema.

La principal característica es que la persona presentará desinterés en mantener relaciones. Su libido se encuentra baja y, por tanto, la aparición de fantasías sexuales o el deseo de intimar con alguna persona desaparece.

Esto no quiere decir que no se encuentren deseos de tener a una pareja o atracción hacia otra persona. Lo que causa indiferencia es pensar en mantener relaciones sexuales. Como resultado, no se experimenta placer durante el encuentro.

Existen diversas modalidades de este trastorno. La falta de deseo sexual primario se presenta en quienes mantienen esa indiferencia desde el inicio de la relación. Por el contrario, el deseo sexual inhibido secundario es aquel que va apareciendo en una persona que antes contaba con un apetito sexual normal.

El deseo sexual hipoactivo generalizado se presenta cuando la persona no experimenta atracción sexual con ninguna pareja, mientras la falta de deseo sexual situacional es experimentada por quienes no sienten atracción por su pareja, pero sí la experimentan con otras personas.

Las causas varían y se recomienda consultar a un especialista para tratar cada caso en particular.

Eyaculación precoz

Del lado masculino tenemos la eyaculación precoz. Es, de hecho, uno de los problemas más frecuentes en los hombres. Para ellos, está condición genera ansiedad, nervios y hay quienes optan por evitar el contacto sexual para no tener que enfrentarlo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado puede superarse el problema de la eyaculación precoz. Para conseguir superar este trastorno, es importante contar con psicólogos expertos en terapia presencial u online.

Este problema causa frustración en el hombre y conflictos en la relación para la pareja. Aunque su aparición puede estar asociada con tratamientos médicos o con el consumo de medicamento, gran parte del tiempo tiene su base en problemas psicológicos.

Existen productos y trucos que prometen poner fin a esta situación, pero por lo general son soluciones a corto plazo que terminan generando más problemas. Si lo que buscas es una solución definitiva y a largo plazo, lo mejor es asistir con un especialista.

Disfunción eréctil

Otra dificultad masculina es la impotencia, también conocida como disfunción eréctil. Se presenta cuando el hombre tiene problemas para mantener su erección durante el acto sexual.

En ocasiones, sencillamente no se produce la erección en ningún momento. Al igual que otros trastornos de este tipo, también puede superarse la impotencia con un tratamiento psicológico. Para ello, es importante contar con un psicólogo especializado en terapias sexuales.

Este problema puede que sea un inconveniente temporal, pero, en ocasiones, se mantiene y continúa agravándose con el paso del tiempo. Se hace mucho más frecuente en hombres mayores de 40 años.