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Los que quieren gozar de experiencias únicas lo hacen a través del viaje. Solo conociendo

nuevas culturas abarcamos nuevos ámbitos del conocimiento y además, las emociones y las sensaciones son más fuertes cuando es más importante a nivel cultural el lugar visitado.

¿Quién no se siente fascinado por la cultura Inca? Esta gran civilización precolombina se extiende por varios países sudamericanos y dejó una gran impronta en ellos, hasta que la conquista de América que llevaron a cabo los españoles puso fin a un imperio rico y de grandes conocimientos que aún hoy son de interés.

Hoy en día se puede hacer el Camino del Inca pudiendo disfrutar del paisaje y de la contemplación de las joyas arqueológicas y arquitectónicas que quedan de aquel tiempo con la compañía de los porteadores del Camino del Inca, personas del lugar que son algo más que meros acompañantes, con los que poder hablar de la cultura inca y del lugar a tiempo real.

Turismo responsable, todo un mundo de sensaciones y emociones

Que el Camino del Inca esté enmarcado dentro de lo que se denomina turismo responsable es otra garantía para el viajero y también para las personas, en este caso peruanas, que trabajan alrededor de este para ofrecerles sus servicios, lo cual facilita una relación de tú a tú, muy importante en los tiempos que corren.

El tour se inicia en la ciudad de Cusco y vale la pena haberla visitado con anterioridad, aunque también hay quien lo hace a la vuelta de este. Se trata de una ruta que se realiza caminando y que dura cuatro días y tres noches en las que se descansa en albergues en condiciones y se tiene acceso a probar la rica y variada cocina peruana, un factor que parece haber fascinado a muchos turistas.

Las reservas deben de hacerse al menos con seis meses de anticipación, dado que el tránsito de este Camino del Inca está regulado por el Gobierno peruano, de modo que quienes lo quieran realizar en el verano español ya pueden empezar a decidirse.

Los testimonios de las personas que ya lo han hecho son entusiastas. El contacto con la naturaleza es algo a lo que hacen especial mención y sobretodo remarcan la riqueza de una naturaleza que les es ajena y el modo en como esta se convierte en protagonista del viaje.

Todo un mundo de sensaciones y emociones es lo que dejan claro que han vivido los que han hecho el Camino del Inca que suben sus testimonios a la red, así como la filmación de los maravillosos paisajes en los que se han encontrado.

Conoce un tour excepcional de principio a fin

El pueblo inca o quechua fue el primero en establecer un sistema basado en la reciprocidad económica y esto también se refleja en sus vestigios arquitectónicos que se pueden visitar durante el camino. La entrada, en el último día del tour, por la Puerta del Sol al Machu Picchu es totalmente emocionante. En este punto los viajeros ya se han dejado impregnar por una cultura que aunque haya desaparecido está latente en el modo de hacer de muchos peruanos.

La vuelta la hacen en coche y los guías devuelven a los viajeros al hotel, que siempre están fascinados por lo que han vivido. Este viaje posibilita que se refuercen los lazos de amistad o de amor entre las personas que lo realizan o que se creen otros nuevos.

Los aventureros encuentran en esta experiencia un punto de inflexión, no solo por la belleza del paisaje sino porque es un modo de conectar consigo mismos en un marco natural excepcional. Incluso los vegetarianos cuentan con un menú especial para poder hacer el camino disfrutando de su forma de entender la vida.