Salud

La salud mental y su relación con la alimentación

05/02/2018

La salud mental y su relación con la alimentación

Que el cerebro es el órgano que controla todo nuestro organismo no es ni mucho menos un secreto. Por ello, es natural que nuestra salud mental tenga relación con todo lo que hacemos, incluso nuestra alimentación. De hecho se puede decir que nuestro estado emocional puede condicionar lo que comemos. Y que la dieta que seguimos también afecta a nuestra mente. La labor de una experta psicóloga en Madrid puede contribuir de forma significativa a ello. Hablemos de lo relacionadas que están estas dos cosas.

Buenos hábitos alimenticios y psicología

A pesar de que pueden parecer campos muy distantes, hay condicionantes psicológicos que influyen mucho a la hora de elegir una alimentación. Esto es vital cuando se quiere llevar una dieta de control de peso. Si nuestra mente no acepta esta forma de alimentación, las probabilidades de que fracasemos son muy elevadas.

Con la ayuda de un psicólogo se pueden realizar cambios en el estilo de vida, como nuestra dieta. Es evidente que si alguien trata de adelgazar lo hace porque tiene cierto complejo o sufre un trauma debido a ello. Por no hablar de que a menudo hay trastornos alimenticios que requieren la labor de un profesional, como apuntan en Mentalsa Psicologos en Madrid. Para atender estos problemas, esta figura es esencial.

El efecto que tiene la comida en la mente

Hay quien no come solo porque lo necesita, sino por el simple hecho de obtener satisfacción. Determinados sabores son muy placenteros y el cerebro los reclama, llegando incluso a producirse un efecto similar al de los adictos a una sustancia.

Comer es muy placentero, aunque conviene saber controlarse y no dejarse llevar por el deseo de consumir determinados alimentos de forma incontrolada. En caso de que sea así, necesitaremos que un psicólogo nos ayude.

¿Estás a dieta? Apóyate en un psicólogo

Si has probado todo tipo de regímenes y has sentido la frustración de que ninguno te funciona, no es cuestión de darse por vencido. Es más bien un asunto mental, por lo que necesitarás buscar orientación y ayuda psicológica. Como hemos dicho, el cerebro tiene la capacidad de determinar si algo es para nosotros o no. Por ello, necesitamos ser nosotros quienes controlen estas emociones y no al revés.

Planes alimenticios como la dieta cetogénica son eficaces siempre y cuando se apoye en una buena base. Y esta base debe ser un buen estado mental. De lo contrario, lo normal será abandonarla y sufrir las consecuencias. El tan conocido efecto rebote.

El estrés, la ansiedad o la depresión y su relación con los atracones

A veces, y lamentablemente cada vez de manera más frecuente, sufrimos episodios de estrés o incluso depresión. Como se busca una forma de escapar de ello, hay quien recurre a comer de forma compulsiva, sin pensar en los efectos que tiene esa manera de actuar en su salud. Hay información al respecto en https://www.nascia.com/tratamientos/estres-y-ansiedad/.

¿Por qué suceden estos atracones? Principalmente, a que hay alimentos que tienen triptófano, un aminoácido que el cuerpo por sí solo no puede generar, y que solo se consigue a través de la dieta. Este mejora el sueño, aumenta la autoestima y hasta ayuda a concentrarse más. Por ello, hasta cierto grado es bueno comer estos alimentos, pero nunca darse un atracón. Y mucho menos que esta sea la tónica habitual, ya que lo único que lograremos será que pasados los efectos de estos alimentos, sintamos la necesidad de volver a comerlos.

Efectivamente, psicología y nutrición tienen más en común de lo que parece a simple vista.