Sociedad

Modas que no han sido tan pasajeras

20/11/2018
Luis Marquez

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Modas que no han sido tan pasajeras

Todo vuelve. Ese es uno de los principales lemas de la industria de la moda. De ahí que la ropa vintage, los estampados y el estilo de corte se repita cada cierto tiempo, aunque no de manera cíclica.

Sin embargo, muchas otras rutinas y disciplinas que se habían puesto de moda, se ha dicho que eran pasajeras. El tiempo ha puesto en su sitio cierto tipo de entrenamientos, ciertos dispositivos móviles e incluso cierta forma de decoración, sin embargo, hay modas que, por mucho que pese, no han sido tan pasajeras.

Cuatro modas no tan pasajeras

  1. El uso de móvil para el ocio, algo que se decía que tendría los días contados, ha ido evolucionando desde la clásica culebra del Nokia de hace casi veinte años al Casino disponible desde cualquier dispositivo móvil o Smart device. Aunque parecía que nunca desplazaría a las consolas, la mejora en los gráficos, imágenes y tamaño de pantalla ha hecho que aparezca todo un nuevo mundo al que acuden cada vez más jóvenes en busca de ese ocio para incluso ratos cortos entre desplazamientos.
  2. Alimentación clásica: aunque hubo un momento en el que las tendencias gastronómicas giraron hasta llegar a un punto completamente alejado de la comida de fogones tradicional, poco a poco ésta ha vuelto a encontrar su sitio y a posicionarse como el verdadero estandarte de salud y dieta mediterránea. Cada vez son más los talleres de cocina dedicados a la slow cooking.
  3. Las gorras. Vale que durante un tiempo sirvieron solo para jugadores de golf y para raperos, pero hoy en día quién no tiene una en casa. Más anchas de ala o con el logo de una marca conocida, pero siguen siendo un complemento que, más que pese a muchos, sigue estando de moda. Cada vez que una celebrity sale con ellas, triunfan de nuevo en las calles.
  4. Las zapatillas de deporte de los años 80. Aunque hubo un momento en el que parecía que esta prenda sería solo para deportistas, las grandes marcas tipo Balenciaga han vuelto a traer de vuelta esos zapatos grandes, blancos y con suelas casi eternas que eran típicas durante la adolescencia de los millenials.