Sociedad

Roch Tabarot, absuelto de los cargos por la promotora Grupo Riviera

enero 15, 2019

Roch Tabarot, absuelto de los cargos por la promotora Grupo Riviera

El pasado 22 de octubre de 2018, el empresario Roch Tabarot recibió la sentencia por la que se le absolvía de todos los cargos contra él.

Se le acusaba por una Asociación de Afectados como presidente de la compañía Grupo Riviera, promotora inmobiliaria y constructora, de los delitos de estafa, apropiación indebida e insolvencia punible.

La sentencia ha sido dictada por unanimidad por los 3 Magistrados que conforman el tribunal de la sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

5 factores que confirman la defensa de Roch Tabarot

El caso contra Roch Tabarot, en el que también estuvieron imputados otros trabajadores que formaban parte de la dirección del grupo empresarial, se inició en el año 2008.

Pese a que se ha tardado 10 años en tramitar este proceso judicial, desde casi el inicio se mostraban los factores que confirmaban la defensa en este caso. Una vez recorrido todo el camino, son notablemente visibles los 5 factores que confirman la defensa de este caso.

La absolución de Roch Tabarot, valorada desde el inicio

Uno de los síntomas que vaticinaba una absolución que ha tardado 10 años en confirmarse fue la fase de Instrucción que dirigió el Juez D. Santiago Pedraz. En el año 2011, el Magistrado responsable de instruir la causa presentada contra Roch Tabarot y el resto de trabajadores de la empresa, por parte de la Asociación de Afectados, pudo haber tenido la llave del cierre del proceso si se hubiera atendido su petición.

El Juez Instructor, tras la solicitud formulada por el Ministerio Fiscal, decretó el sobreseimiento de las actuaciones a la vista de las pruebas presentadas en esta primera fase, que han sido más numerosas y detalladas durante el resto del proceso judicial. Pero esta resolución fue revocada y el proceso siguió adelante.

Casi justo antes del inicio del juicio, se volvió a dar una nueva oportunidad en este sentido, con idénticas consecuencias. El Fiscal encargado del caso anunció, nuevamente, que no presentaba cargos contra la defensa, por las mismas razones que argumentó en su día, tanto la propia Fiscalía como el Juez Instructor.

Al final, han sido los Magistrados responsables del juicio y del dictado de la sentencia los que han ratificado aquello que el Juez Instructor señaló en el año 2011. Roch Tabarot ha sido absuelto de todos los cargos, gracias a su declaración detallada de todo lo sucedido en las fechas durante las que se vuelca la acusación, así como también por la detallada documentación aportada.

La crisis económica es la verdadera culpable

Con las pruebas presentadas en el caso por la defensa de Roch Tabarot y el pausado análisis que permite la distancia temporal, queda bastante claro que el verdadero culpable de todo es la crisis económica y, de forma indirecta, sus consecuencias.

En la época actual, analistas, economistas y profesionales de diferentes sectores, profundizan en el análisis de la crisis económica, principalmente todo lo que supuso para España y para las compañías afectadas.

De todos los sectores, uno clave fue el de la construcción y, por extensión, el de la promoción inmobiliaria. Precisamente Grupo Riviera estaba relacionado con ambos y se vio afectado de forma directa.

La compañía, como era propio de su actividad comercial, se encontraba en pleno desarrollo de nuevos proyectos, que contaban con inversión privada y financiación bancaria. Los inversores confiaban en unos proyectos inmobiliarios prometedores que iban a explotarse en régimen de alquiler a estudiantes y personas mayores.

Sin embargo, casi de un día para otro, las entidades bancarias cerraron el grifo de los créditos y dejaron a infinidad de empresas, entre ellas la promotora de Grupo Riviera, sin financiación. La liquidez se esfumó rápidamente y la compañía tuvo que presentar un concurso de acreedores, otro de los factores que ha resultado decisivo en el juicio.

La buena voluntad en el concurso de acreedores

El concurso de acreedores fue inicialmente la única salida que desde Grupo Riviera se vio posible. Sin embargo, la acusación argumenta, entre otras cosas, que en este concurso se ocultó información relevante para los acreedores.

Este hecho ha quedado demostrado injustificado. La documentación aportada por parte de la defensa, confirma que todo el proceso del concurso se llevó a cabo escrupulosamente como la ley exige, además de que toda la documentación aportada, también exime a Roch Tabarot de cualquier tipo de ocultación de información.

La demostración del buen hacer profesional de Roch Tabarot

Durante el proceso judicial una de las cosas que también ha quedado demostrada es el buen hacer profesional que Roch Tabarot mantenía desde su posición como presidente del grupo empresarial.

Por ejemplo, se ha presentado toda la información relevante relacionada con los proyectos que en 2008 no pudieron desarrollarse o explotarse comercialmente.

Por otro lado, también se ha demostrado la oferta de soluciones económicas alternativas, que algunos inversores sí que aceptaron, confirmando con ello la buena voluntad que mantuvo el Grupo en todo momento para que los inversores pudieran recuperar su dinero.

El doble filo del caso mediático contra Roch Tabarot

La acusación parecía contar con un apoyo importante, la detención de todos los acusados en 2008 en el aeropuerto de Alicante, El Altet. Sin embargo, este hecho se convirtió en un arma de doble filo, que ha servido para demostrar más todavía la inocencia de los acusados.

Roch Tabarot, junto al resto de trabajadores del Grupo, se disponían a viajar a Marruecos con el fin de cerrar unas ventas de un proyecto inmobiliario en el que ya estaban trabajando desde el año 2007 a fin de obtener liquidez a la empresa y que ésta pudiera cumplir aquí con sus obligaciones económicas, con inversores y proveedores, a corto y medio plazo.

La policía decidió detenerlos en previsión de riesgo de fuga justo antes de subir al avión. Esta detención mediática nutrió a los medios de comunicación de un contenido muy visible e impactante, pero dinamitó cualquier intento de inversión fuera del país.

Durante el juicio, Roch Tabarot no solo ha demostrado la realidad y viabilidad de los intentos de inversión en Marruecos y sus altas probabilidades de rentabilización, sino que también ha defendido que la detención y la cobertura mediática, impidieron finalmente llevar a cabo esos proyectos, cerrando también cualquier opción de dejar atrás la crisis económica española.

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