Nacional

Espeña celebra su 12 de octubre entre los abucheos de la derecha y el indigenismo de la izquierda

13/10/2020
LaRepublica.es

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Espeña celebra su 12 de octubre entre los abucheos de la derecha y el indigenismo de la izquierda

España festejó su celebración nacional del doce de octubre en un entorno atípico marcado por la pandemia de coronavirus, que forzó a mudar el frecuente desfile militar en las calles de la villa de Madrid por un parco acto en el patio del Palacio Real.

“Este doce de octubre, diferente por la pandemia, recordemos más que jamás lo que somos. Una España solidaria, abierta, plural, que avanza sin dejar a absolutamente nadie atrás”, escribió en redes sociales el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya antes del inicio del acontecimiento.

El acto de celebración, que estuvo encabezado por el rey Felipe VI, contó con la presencia de representantes de todos y cada uno de los poderes del Estado y de diferentes niveles de la administración.

En verdad, al arranque de la liturgia se generó un breve rencuentro entre Pedro Sánchez y la presidente de la Comunidad de la capital de España, Isabel Díaz-Ayuso, que tuvieron la ocasión de saludarse en persona por vez primera tras la agria batalla política que derivó en la declaración del estado de alarma contra el coronavirus en la zona capitalina.

De igual modo, se generaron imágenes curiosas, como ver al vicepresidente Pablo Iglesias y a otros ministros de Unidas Podemos acudir a un acto encabezado por Felipe VI tras la polémica de la última semana por las críticas al monarca por la parte de miembros del Gobierno.
Además de esto, el partido ultraderechista Vox había hecho un llamamiento a sus seguidores para protestar contra el Gobierno mediante manifestaciones en vehículo.

Cientos de automóviles se reunieron en las calles de la capital portando banderas de España y, además de esto, una parte de la queja se trasladó a los aledaños del Patio Real, haciendo que a lo largo del acto pudiesen escuchar ciertos abucheos al Gobierno y vivas al rey en la lejanía.

Al lado de la tensión política que todo lo empapa en España, el acto procuró desviar el foco para honrar a los trabajadores públicos que luchan contra la pandemia de COVID-diecinueve.

Bajo el leimotiv El ahínco que nos une, en el Patio del Palacio real se reunieron desde efectivos de policías y unidades militares hasta miembros del cuerpo de bomberos o bien trabajadores de Protección Civil e inclusive personal sanitario.

De la misma forma, el rey hizo entrega de una medalla singular de reconocimiento a los militares que efectuaron diferentes laboras en la operación desplegada a lo largo del estado de alarma entre los meses de marzo y junio.

Por vez primera en décadas, España no festejó el doce de octubre con el habitual desfile militar por las calles de la capital de España y la siguiente recepción en el Palacio Real.

La capital vivió esta celebración en un tiempo enrarecido tanto por lo limitado del acto como por las limitaciones a la movilidad por el estado de alarma.

Pese a las limitaciones sanitaruas, la unidad gimnástica del Ejército del Aire dibujó los tonos de la bandera en el cielo de la capital de España.