Salud

El arma definitiva para acabar con el tabaco

23/03/2018
Israel Guerra

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El arma definitiva para acabar con el tabaco

El arma definitiva para acabar con el tabaco

El tabaco continúa, a día de hoy, siendo un problema de salud pública, a pesar del aumento en el número de países que trabajan en el control y prevención de esta adicción con la puesta en marcha de políticas para reducir los niveles de tabaco entre la población. Pero, a pesar de las terribles advertencias gráficas que aparecen en los paquetes, las limitaciones de los espacios para fumar y las campañas publicitarias para dejar esta adicción, todavía una de cada diez personas muere por consumo de tabaco a nivel global.

Si lo has intentado todo y continuas sufriendo la pesadilla de esta adicción, elige el vapeador como forma alternativa al uso del cigarro, si tienes dudas sobre qué hacer para comprar el vaper más adecuado, puedes seguir el consejo que desde Vitalcigar.es nos ofrecen, no en vano es la tienda online más puntera en España en este sentido. Entra en el siguiente enlace para recibir cumplida información para elegir el mejor vaper del mercado.

Las estrategias que se desarrollan por parte de los gobiernos, las asociaciones y organizaciones que trabajan por mejorar la salud continúan salvando millones de personas de una muerte temprana, permitiendo a su vez ahorrar cientos de miles de millones de dólares solo en la última década.

Las principales estrategias consisten en vigilar el consumo de tabaco y en fomentar las políticas de prevención, proteger a la población, sobre todo a los más jóvenes, del humo de tabaco, ofrecer ayuda para el abandono del tabaco, advertencias continuadas sobre los peligros del tabaco, obligar al cumplimiento de las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio del tabaco y aumentar los impuestos al tabaco.

Creemos que el método más efectivo, y que ofrece mejores resultados por sí mismo para erradicar este mal de la vida de las personas, merece un apartado más amplio que el de la simple mención, y es que el cigarrillo electrónico, desde que saliera al mercado en el año 2013, no ha dejado de salvar vidas.

El cigarrillo electrónico, la tecnología que salva vidas

Efectivamente, el vapeador se presentó en sociedad como una herramienta de gran utilidad para dejar de fumar a principios de esta década, y en todo este tiempo ha dado sobradas muestras de la realidad de aquellas promesas; es un 95 % menos perjudicial que el tabaco, la figura del vapeador pasivo no existe, es un mito, y en el caso español las cifras nos hablan de que el 92 % de los más de 500.000 españoles que lo usan han conseguido dejar de fumar.

Pero esto no ha quedado aquí, la tecnología del vapeador ha seguido evolucionando y desarrollándose para ser más efectivo, muestra de ello es el nuevo boom que está viviendo el sector gracias en gran medida a la mejora de los vaper, que han ido aumentando su efectividad como herramienta para dejar de fumar, nada que ver con aquel primitivo primer cigarrillo electrónico.

La prueba de que se comienza a contemplar el vapeador como un bien de interés para la salud pública es que Inglaterra utiliza las administraciones para apoyar e incentivar el uso de este aparato electrónico, contemplando la posibilidad de que pueda ser recetado por la seguridad social como método eficaz para dejar de fumar.

La tecnología es posiblemente la mejor aliada que podemos encontrar para superar los grandes males de nuestro tiempo. Los vaporizadores o cigarrillos electrónicos son buena muestra de ello, pues han ayudado y continúan haciéndolo a millones de personas, que con su uso consiguen dejar de fumar. Insistimos pues en que como herramienta de salud pública, debería fomentarse y facilitar su utilización por aquellos que realmente quieren mejorar en salud y no consiguen dejar de fumar, pues la eficacia del vapeo está más que demostrada.

Y a los datos nos referimos, más de 10.200.000 personas utilizan el cigarrillo electrónico como método paliativo y sustitutivo del tabaco solo en la Unión Europea, casi el 2% de la población, en España sobrepasa el 1% con algo más de 470.000 personas, según los datos estimados por el Eurobarómetro.

En realidad, estas cifras todavía son muy pequeñas, aunque la tendencia a crecer anualmente es imparable, pero las malas artes, en gran parte impulsadas por las propias compañías tabacaleras, impiden que el trabajo de científicos y expertos llegue a todo el mundo y continúen algunas percepciones falsas a este respecto, evitando que miles de personas puedan salvar sus vidas fácilmente.