Sociedad

La caza, una forma de vida de las zonas rurales

15/06/2020
Israel Guerra

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La caza, una forma de vida de las zonas rurales

La caza es una actividad deportiva asociada a la cultura de este país, especialmente en las zonas más rurales, donde se entiende como una forma de vida, siendo, además una de las actividades que sustenta la economía nacional

La caza en el medio rural cobra una especial importancia al convertirse en una importante actividad económica para estas zonas. Aunque, en muchos casos, esta práctica se lleva a cabo como complemento de otros aprovechamientos agrarios o forestales, en muchos otros se convierte en la renta principal de la tierra. En este sentido, desplaza otras formas de aprovechamientos que no son rentables.

La caza en cifras

De un modo u otro, como aprovechamiento complementario o exclusivo, es un importante sector económico en el medio rural en el que se desarrolla, no solo por el capital que genera, sino también por los puestos de trabajo, directos e indirectos, a los que da lugar.

Un estudio de la Federación Española de Caza, a través de su Fundación FEDENCA, estima que la caza en España genera en torno a 3.600 millones de euros y se estima que mantiene 54.000 empleos.

Hacia la caza sostenible

El principal reto de estas zonas rurales es hacer de la caza una actividad sostenible y respetuosa con el medio ambiente para que sea viable en el medio y largo plazo. Hunting Pyrenees es una empresa del sector especializada en los recechos de caza, un ejemplo de esta caza sostenible.

Un rececho es una modalidad de caza que consiste en andar durante horas hasta encontrar el animal a cazar. Permite disfrutar del campo y se caracteriza por ser muy dinámico. Se trata de una de las modalidades más auténticas y deportivas, en la que el animal tiene muchas oportunidades de salir airoso. El cazador debe realizar un gran esfuerzo, adentrándose en el territorio del animal y demostrando ser más hábil que él para tener éxito.

Para garantizar la práctica de la caza de una manera sostenible, respetando la legislación nacional y europea, se considerarán los principios orientadores de la Carta Europea de la Caza, en elaboración por el Consejo de Europa, y el Programa de Caza Sostenible de la Comisión Europea, así como los planes de manejo para las especies cazables.

Hunting Pyrenees, ejemplo de empresa respetuosa con el medo ambiente

Algunas empresas, sin embargo, argumentan la necesidad de asegurar la rentabilidad del aprovechamiento de la tierra para llevar a cabo prácticas insostenibles y poco respetuosas con el medio ambiente.

Por el contrario, empresas como Hunting Pyrenees compatibilizan el mantenimiento de las poblaciones cinegéticas en su estado natural en relación a su medio, la conservación del propio entorno natural y la gestión rentable del recurso. Según Hunting Pyrenees, “esta es la única forma de que la caza se mantenga en el tiempo como uno de los principales pilares en zonas rurales que cada vez están más abandonadas”.

El aprovechamiento sostenido de un recurso natural renovable es esencial para que se mantenga. Por lo que se hace necesario que las empresas sigan la misma línea de Hunting Pyrenees para mantener las poblaciones cinegéticas en su estado natural en relación a su entorno. De este modo se conserva el propio medio natural y se gestionan los recursos de forma rentable.

Desde la Fundación Caza Sostenible trabajan cada día para aportar valor y ayudar al desarrollo rural sostenible en España, entendiéndola como una práctica sostenible que potencia el desarrollo del medio rural.

La caza es esencial para evitar la desaparición de muchos pequeños pueblos rurales

Independientemente del sentir de los diferentes pueblos, que muchos de ellos consideran la caza como algo consustancial a ellos mismos, esta práctica ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta de ocio, y el ocio es uno de los sectores que más riqueza proporciona.

Un pueblo rico en zonas de caza atrae a grupos de cazadores y/o empresas cinegéticas que quieren arrendar la tierra para cazar. Esto implica una negociación en el precio que a menudo supera el que el propietario saca con la agricultura.

Pero lo beneficios no se quedan ahí. El pueblo se da conocer a nivel nacional, e incluso internacional, atrayendo turistas para la práctica deportiva de la caza. El turismo cinegético que basa en aunar caza y turismo en una actividad, ya que al cazador no solo acude a cazar, sino a vivir una experiencia mucho más completa en el pueblo o la zona rural que visita.

En muchas ocasiones, además, acude acompañado de la pareja o la familia, a la que no tiene por qué gustarle la caza, y mientras dura la estancia disfruta de otras actividades turísticas complementarias. Con una buena oferta se consigue que tanto cazadores como acompañantes se deleiten con el municipio y el entorno, creando todo un entramado empresarial con el alquiler de casas rurales, ofreciendo rutas de senderismo o a caballo, comidas típicas con productos de la tierra en restaurantes…, sin olvidar la industria dedicada al aprovechamiento de la carne de caza.

Y este entramado empresarial mencionado es el que permite frenar de forma eficaz la despoblación de los núcleos rurales en España que consiguen mantenerse a flote y evitan que la población se vaya a las ciudades en busca de otras oportunidades laborales.